Ayudaría a tener órganos en buen estado, sugieren
El diseño del contenedor de órganos para trasplante apenas ha variado en los últimos 40 años, pero éste no resulta del todo seguro.
Un estudio publicado en “Nature” y reseñado por “El País”, demuestra la eficacia clínica de una máquina que permite mantener órganos donados en un estado parecido a su fisiología natural —con circulación sanguínea y a temperatura corporal— antes de la operación.
La máquina de perfusión normotérmica es invento de dos investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido), Peter Friend y Constantin Coussios. La perfusión tiene la ventaja de abastecer al órgano con oxígeno. La circulación de sangre evita el daño celular y permite añadir nutrientes y medicamentos para minimizar la alteración del metabolismo habitual del hígado.
Y el dispositivo ya se ha puesto a prueba. De 220 trasplantados, los que recibieron hígados conservados por el proceso de perfusión mostraron exactamente la mitad del daño celular que los receptores de órganos enfriados, a pesar de que los órganos que pasaron por la máquina estuvieron de media un 54% más de tiempo fuera del organismo.
El aparato tiene el nombre comercial de OrganOx. Por ahora solo se ha empleado para la perfusión de hígados, pero los investigadores ven la posibilidad de extender su uso a otros órganos.
Otra ventaja es la posibilidad de mantener los injertos fuera del cuerpo hasta 24 horas, lo cual podría permitir donaciones a larga distancia y también retrasar operaciones nocturnas hasta la mañana para reducir el coste de la cirugía. Aun así, no todo son virtudes: el aparato es más grande que una nevera, cuesta más y exige la formación especializada del personal que vaya a utilizarlo. Por eso, los médicos consideran que su utilidad será mayor para recuperar órganos dañados.
