La ceguera, silenciosa
Varios factores son desencadenantes del glaucoma, un padecimiento que es la segunda causa de ceguera, la cual se puede evitar si se detecta a tiempo y se recibe tratamiento, ya sea con fármacos o cirugía.
En el país, habría 5.1 millones de pacientes con glaucoma, de los cuales se cree que 80% ignora que la tiene, porque la enfermedad rara vez causa síntomas. Esto ocasiona que el glaucoma siga avanzando gradualmente restando visión al paciente hasta causar la ceguera total, por eso se le dice el “ladrón silencioso de la vista”.
La doctora Marina Ramírez, cirujana oftalmóloga con subespecialidad en glaucoma y adscrita al Instituto de Oftalmología Codet, añade que el glaucoma es la segunda causa de ceguera irreversible, sólo la supera la retinopatía diabética.
Indica que el glacoma se da por la elevación de la presión del globo ocular, afectando el nervio óptico que lleva la visión del ojo al cerebro.
Detalla que los ojos producen líquido que se drena de manera natural, pero con el glaucoma el líquido no se drena de manera adecuada y la presión que causa el líquido comienza a afectar el nervio óptico.
Puntualiza que existen varios tipos de glaucoma, de ángulo abierto, en el que el drenaje del ojo funciona, pero no adecuadamente; y de ángulo cerrado, en el que como sugiere el nombre, el conducto de drenaje está cerrado. En este último caso la enfermedad sí da síntomas, pues causa dolor y visión borrosa y el avance de la enfermedad es mucho más rápido y puede causar ceguera en tan sólo tres o cuatro semanas, razón por la que es sumamente importante acudir al especialista cuando se presenta un cuadro como el citado.
Cuando el glaucoma es de ángulo abierto la enfermedad avanza de manera lenta, pero irreversible, de forma tal que el paciente va perdiendo primero la visión periférica y se va cerrando de manera que al progresar su visión es únicamente al centro, de manera tubular, hasta la ceguera total.
Si bien pueden pasar entre 20 o 25 años para que pierda la vista totalmente, ésta no se puede recuperar, por lo que es igual de importante el atenderse a tiempo.
Después de los 40
Enfatiza que después de los 40 años todos deben hacerse la prueba de glaucoma de manera regular, más aún cuando se tienen factores de riesgo, como el hereditario, pues si alguno de los padres o hermanos padece la enfermedad, es casi seguro que algún integrante de la familia también la padezca.
Otros factores de riesgo son: ser diabético, miope o el tener traumas oculares causados por golpes.
Hay otro tipo de glaucoma congénito en el que el bebé desarrolla la enfermedad desde la gestación, el cual es diagnosticado rápidamente por los neonatólogos o pediatras en las revisiones de rutina.
Destaca que cuando se acude al oftalmólogo por una revisión ocular o graduación de lentes, siempre se debe pedir al especialista que realice la prueba de detección de glaucoma, para prevenir.
En cuanto al tratamiento, apunta que en la actualidad existen numerosos medicamentos para tratar el glaucoma y también hay la opción de cirugía en los casos en los que por diversas razones, como que el paciente no tiene apego al tratamiento o se trata de una persona discapacitada, se considera mejor opción.
La doctora Marina Ramírez participa en la tercera edición del Optha Summit que organiza Alcon, especialistas en salud visual, evento que se realiza en Mérida con la participación de 400 médicos oftalmólogos de todas las subespecialidades.
En la jornada de ayer también participó la doctora Ana Beatriz Medina, presidenta del Centro Mexicano de Cirujanos de Catarata, A.C., quien habló de los avances en las cirugías de catarata y del uso de lentes intraoculares más sofisticados que ya permiten corregir el astigmatismo, la vista cansada y no solo la de cerca como ocurría anteriormente.— Iris Margarita Ceballos Alvarado
