Los niños deben aprender a comer bien, advierten
La obesidad es la madre de todas las enfermedades crónico degenerativas, y en Yucatán, un 30 por ciento de la población tiene sobrepeso y 32 por ciento obesidad, lo cual suma más del 50 por ciento de la población de la entidad, advierte la licenciada en nutrición Martha de Lourdes Silva Canto.
La también educadora en diabetes lamenta que en Yucatán, uno de cada tres niños tiene obesidad, unas cifras comparables al nivel nacional. “Tenemos el deshonroso primer lugar en obesidad infantil en México. Además, Yucatán tiene el primer lugar en consumo de refrescos embotellados”, señala.
La situación en la entidad tiene dos parámetros muy alarmantes, tiene desnutrición a nivel de áfrica subsahariana y tiene obesidad.
“Si nosotros (como adultos) no tenemos un adecuado control médico, nutricional, y demás, el niño no aprenderá a comer bien”.
Mejor alimentación
Es por eso, dice, que un niño debe recibir lactancia materna hasta los dos años y si no se puede —porque la mamá trabaja o por algún otro factor—, debe ser hasta seis meses. Su alimentación complementaria debería iniciar a los 5 meses, educando al niño para consumir el alimento para vivir, “y no porque vive para comer”.
La nutrióloga señala que todavía existe el pensamiento de que si un niño es “gordito” es porque está sano, y eso no es adecuado.
Según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, en 2016 el 73 por ciento de la población adulta padecía sobrepeso u obesidad: 7 de cada 10 adultos, 4 de cada 10 jóvenes, y en el caso de los niños, 1 de cada 3.
México tiene el primer lugar en diabetes tipo dos en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y 80 mil muertes por año, por esta enfermedad. “La diabetes tiene su antecesor que es la obesidad o sobrepeso”, advierte la especialista de la Clínica de Mérida.
En el anuncio del XV Congreso Internacional de Pediatría que se realizará del 4 al 6 de octubre próximo, el doctor Gerardo Antonio Sagols Méndez, presidente del Colegio de Pediatras de Yucatán A.C., expone que en menores de cinco años de edad, 2 de cada 5 niños presenta obesidad o sobrepeso.
Ante las estadísticas, la educadora en diabetes advierte que la obesidad es hoy una pandemia, y hay que tratarlo como es: una enfermedad.
Advierte que si se sigue con un peso inadecuado por mucho tiempo, se vuelve crónico, y esta grasa circulante en el cuerpo dañará otros órganos causando, por ejemplo, hipertensión arterial.
Dañará el hígado, causará enfermedad renal crónica y la diabetes principalmente.
Derrama económica
La diabetes es el mayor problema al que se enfrentan la Secretaria de Salud y todos los presupuestos nacionales de salud, en su mayoría, van para el tratamiento de esta enfermedad, lo cual es consecuencia grave económica para el país.
“Una característica del niño obeso es presentar alguna patología en la adolescencia”.
Al referirse a las causas para llegar a la obesidad, la nutrióloga expone que la mancuerna de alimentación y sendentarismo ha funcionado muy bien.
“En Yucatán tenemos una cultura gastronómica con base en el cerdo, deliciosa, pero al mismo tiempo algo que no ha favorecido (la buena salud) mucho a largo tiempo. Antes no se presentaba esto porque caminábamos más, y ahora no, el sedentarismo ya cobro terreno”.
Añade que las comidas rápidas (“fast food”) que se ofrecen como premio y reunión de amigos no son favorables, y a esto se añade las proporciones “jumbo”, que ofrecen otros lugares.
La principal causa a la que se apunta son los malos hábitos en la alimentación que acaban desembocando en una prevalencia del sobrepeso, de un 70 por ciento en la edad adulta.
Subraya que en la niñez es “donde podemos hacer algo, educar para toda la vida, creando buenos hábitos alimentarios y actividad física”.
La experiencia demuestra que una correcta alimentación previene los problemas de sobrepesos y obesidad por lo cual recomienda: Evitar jugos de frutas industrializados o no, así como refrescos embotellados
Evitar bebidas a base de cereales (avena, atoles, horchatas, cebada)
Evitar colaciones a base de yogurts, lácteos o consumir productos “milagro”.
La leche y productos lácteos no son de consumo libre. Después de los seis años de edad, si existe obesidad ya no se recomiendan éstos productos ya que contiene calorías que agravan este problema y sus consecuencias. Hay otras fuentes de calcio.
Verificar que las bebidas no tengan calorías, ya que son calorías gratuitas que consumen y no generan saciedad. Son adecuados el té de infusión, bebidas a base de vegetales, Jamaica, limonada endulzada, con stevia, no con azúcar.
Realizar ejercicios cuatro días a la semana como mínimo, en niños, de 35 minutos. Uno de las actividades completas es la natación.
No necesitan pagar un gimnasio, para que pueda hacer actividad, en los parques pueden encontrar diversos aparatos y espacios, para caminar, recuerda
Evitar dietas que vean en redes sociales porque carecen de fundamento científico.
Acudir a servicios de instancias de salud pública y privada, con personal de salud especializado, en este caso con nutriólogos únicamente.
Del planto del bien comer, para los niños, recomienda, carnes de aves y pescados sin piel, ni pellejo, que no sean cocinadas por inmersión de aceite; que las carnes que siempre sean magras. Consumir vegetales crudos, como ensaladas, en cada tiempo de comida; los cereales que sean integrales.
La nutrióloga Martha Silva recuerda que los papás son los primeros que tienen que poner el ejemplo y trabajar en equipo, con sus hijos, para combatir la obesidad y sobrepeso.
La nutrióloga Martha Silva es especialista en Cuidado Infantil (IMSS) y cuenta también con un diplomado en obesidad por la Universidad de Chile.— Claudia Ivonne Sierra Medina
