“Se requiere del contacto estrecho y prolongado”
La lepra es una enfermedad infectocontagiosa causada por micobacterias, que no es de alta contagiosidad como se creía siglos atrás, sino que se requiere de un contacto estrecho y prolongado para contagiarse, y es un padecimiento tratable y curable.
Como en todas las enfermedades un abordaje temprano de ese padecimiento permite una curación efectiva, antes de que el bacilo que causa este mal llegue a los nervios periféricos, lo más preocupante para los médicos por las afectaciones que causa en los pacientes.
La doctora María José Cervantes González, especialista en dermatología, puntualiza que la lepra es causada por las microbacterias M. Leprae y M. Lepromatosis, y es una enfermedad crónica, tratable y curable en la mayoría de los casos.
“El reservorio principal de las microbacterias es el humano, pero es importante saber que no se consideran altamente contagiosas, ya que se requiere de un contacto estrecho y prolongado, como el núcleo familiar y por años para que se presente la infección”, asegura.
Señala que existe un factor natural de resistencia, denominado factor N de Rotberg, que da protección al 95% de la población, por lo que es muy raro contraer el padecimiento. Incluso entre cónyuges (cuando alguno tiene el padecimiento), que llevan conviviendo años, solo entre el 5% y 6% padece la enfermedad.
María José apunta que siglos atrás se creía que la lepra era muy contagiosa, por lo que actualmente se tiene un estigma social hacia quienes padecen este mal que, considera, no debe existir.
Respecto a los síntomas de la enfermedad, detalla que hay tipos de casos clínicos, pero entre los más importantes están las manchas en la piel color claro, manchas con alteraciones de la sensibilidad, es decir, que parece que tienen anestesia en el área, tampoco sudan y no se siente la temperatura.
Existen casos denominados indeterminados que pueden migrar a un tipo de lepra, y otros nombrados como tuberculoides, establecidos de la enfermedad.
La forma lepromatosa es la que se conoce un poco más, la cual ocasiona nódulos, placas definidas, afecta a la cara, la nariz y las orejas, ocasiona congestión nasal y a largo plazo deforma las estructuras faciales.
Todo ello ocurre de manera paulatina, ya que las primeras manifestaciones son algunas zonas localizadas que se inflaman y no remiten, y después aparecen los nódulos y las placas.
El diagnóstico oportuno es fundamental para detener el padecimiento cuando todavía no llega a los nervios periféricos, que es lo más delicado.
Una detección de manera temprana disminuye secuelas como dolor neuropático, contracturas y afectación ocular, entre otros.
La doctora comenta que uno de los mitos es que a las personas con lepra se les caía una parte del cuerpo: “Lo que sucede es que el paciente cursa por un dolor neuropático que causa daño importante en las articulaciones y la sensibilidad, el enfermo tiene lesiones o quemaduras que pasan inadvertidas y que por el daño luego generan amputaciones”.
Sobre el tratamiento de la lepra, la especialista indica que depende de la histología y la cantidad de bacilos o bacterias que se tiene, lo cual se determina con una prueba de intradermorreacción.
Dependiendo de eso se realiza un esquema de tratamiento con antibióticos, poliquimioterapia, todo bajo una fase de supervisión médica cercana, para vigilar que el medicamento no genere resistencia. El tratamiento dura al menos seise meses.
Casos
Como se ha dado a conocer, en Yucatán en lo que va del año se han registrado tres casos de lepra.
La doctora María José Cervantes, precisa que datos del Centro Dermatológico de Yucatán, que realizó un estudio sobre la enfermedad, señalan que de 1950 a 2013 son 196 casos los que se han tenido en el Estado, por lo que la incidencia se considera baja.
Destaca que lo más importante que la población debe saber es que la lepra es tratable y no debe ser vista como un estigma social, pues es como cualquier otra enfermedad infectocontagiosa.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
