CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Respetar el apego al tratamiento durante las vacaciones y celebraciones decembrinas es clave para mantener el control de la hemofilia, una enfermedad con la que viven unas 12,000 personas en México.

“Es bien importante que los pacientes sepan que, aunque tengan vacaciones escolares o vacaciones de trabajo, el tratamiento no tiene vacaciones”, subrayó la doctora Daniela González, hematóloga y enlace médico de Novo Nordisk.

La hemofilia congénita, dijo, es un trastorno de la coagulación de carácter genético hereditario, cuyo resultado es la poca o nula capacidad del cuerpo para producir factor VIII (hemofilia A) o factor IX (hemofilia B), las proteínas de la sangre que controlan las hemorragias.

La médica recordó que esta enfermedad causa hemorragias internas y dependiendo de su gravedad será la intensidad hemorrágica.

De acuerdo con la Federación Mundial de Hemofilia, en el mundo el 75% de las personas con deficiencias de la coagulación no cuentan con un tratamiento adecuado o carecen de éste.

“En nuestro país, la Federación de Hemofilia de la República Mexicana registra 5,889 personas con hemofilia y cada año hay 200 nuevos casos de varones con hemofilia A y 25 nuevos casos de varones con hemofilia B”, afirmó.

Se calcula que en México del total de las personas diagnosticadas con algún tipo de hemofilia cerca del 70% presenta algún grado de daño articular a causa del nulo o ineficiente tratamiento que han recibido.

El estándar de tratamiento es la profilaxis, que se da cuando los concentrados de factores de coagulación se aplican al paciente de manera periódica, de acuerdo con su estilo de vida y sus actividades.

La especialista destacó que durante las fiestas decembrinas y vacaciones es crucial que los pacientes no abandonen su tratamiento. “No hay vacaciones para su tratamiento y por lo tanto, aunque salgan de viaje o no estén en su domicilio, si ese día les toca ponerse el tratamiento, lo adecuado es que lo lleven consigo”.

Asimismo, dijo que es importante cuidar la alimentación, pues en estas fechas se tiende a consumir platillos altos en carbohidratos; “eso puede cambiar nuestro peso, en el caso de la hemofilia el tratamiento se calcula por la cantidad de peso”.

En caso de ganar tallas se debe acudir con el médico especialista para que modifique la dosis y limitar los riesgos de sufrir hemorragias en caso de alguna lesión, especialmente en el caso de los menores, quienes suelen utilizar fuegos artificiales.

Precisó también que es importante que los pacientes realicen actividad física, pues esto ayuda a mantener el peso adecuado.

Finalmente, indicó que aunque es una enfermedad congénita, por lo que se va a padecer toda la vida, “mientras tengan un adecuado tratamiento van a poder tener una vida perfectamente normal y no van a tener consecuencias en sus articulaciones”.

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