CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Juan Miranda Ríos, investigador de la UNAM, acaba de realizar un descubrimiento que podría cambiar la manera de comprender diferentes enfermedades, entre ellas la diabetes y la obesidad.

El científico detectó una molécula clave para regular distintos azúcares. Lo más importante de este hallazgo es que daría lugar a un nuevo método contra el sobrepeso y sus complicaciones.

Se trata de la molécula AzuCR, de tipo pequeña, que fue descubierta por el investigador mexicano en su estancia en el laboratorio de Gisela Storz, parte de los Institutos de Salud de Estados Unidos.

“Cuando hice notar que la expresión de este RNA pequeño es regulado por diferentes azúcares, mi jefa en Estados Unidos, la doctora Storz, me preguntó cómo se decía ‘sugar’ en español. Entonces, al RNA se le llamó AzuCR. El nombre está ligado con las funciones que tiene”, explicó el también investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM.

Aunque por su denominación de “pequeñas” las moléculas como AzuCR parecieran tener una intervención mínima o que pasa inadvertida en nuestro ADN, es todo lo contrario, ya que su participación en la regulación del metabolismo de diferentes azúcares y genes es crucial.

Fue en la década de 1990 cuando se les dio el nombre de pequeñas moléculas, luego de determinar que así serían clasificadas las moléculas con un tamaño de 30 a 300 bases de longitud; AzuCR cuenta con 164 bases de longitud y codifica una pequeña proteína de 28 aminoácidos.

La molécula tiene una función dual, una de ellas afronta la virulencia de bacterias patógenas. De acuerdo con la información compartida por el doctor Miranda Ríos en un comunicado, solo AzuCR y otros dos tipos de moléculas descubiertas hasta la fecha cuentan con esa cualidad.

Conocer el papel de las moléculas frente a algunos patógenos es relevante porque permite diseñar estrategias terapéuticas que eliminen los componentes virulentos y, en consecuencia, mejore la salud humana.

El experto dijo que en 2003 emprendió los primeros estudios en torno a AzuCR, luego de que recurriera a distintas técnicas para analizar los RNA pequeños, como también se les conoce a estas moléculas.

Pero no fue sino en 2022 que se publicó “Dual Function AzuCR RNA Modulates Carbon Metabolism”, el estudio que desentraña muchas de las interrogantes que el investigador analizaba.

“Es importante reconocer que el estudio de estos RNA nos está llevando a comprender algunos mecanismos de enfermedad que antes no se conocían”, indicó Miranda Ríos. “Pensando en que algunos de estos genes van a producir proteínas, resultaba que muchas de las enfermedades no se podían atribuir antes a que hubiera un gene defectuoso”.

“Ahora sabemos que hay genes que producen RNA que, si no se producen, en la cantidad adecuada pueden provocar enfermedades”, añadió el coautor del trabajo, que fue publicado en “Proceedings of the National Academy of Sciences”.

Uno de los puntos más destacados del hallazgo es que lleva a conocer la forma en que se producen algunos tipos de cáncer, lo que eventualmente permitiría la creación de terapias capaces de reducir o bloquear la expresión de células tumorales.

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