La temporada de calor viene acompañada de múltiples padecimientos como deshidratación, quemaduras solares, intoxicación alimentaria, hongos, otitis, cistitis, alergias y picaduras de insectos, a las que están expuestos todas las personas, pero los adultos mayores y los niños menores de cinco años corren más riesgo.

Por ello, hay que estar atentos ante enfermedades que pueden ser graves y causar incluso la muerte.

Tal es el caso del golpe de calor, uno de los padecimientos causados por las altas temperaturas, que aumenta rápidamente la temperatura corporal por arriba de los 37 grados y hasta los 40, explica la doctora María Elena González Álvarez, presidenta del Colegio de Médicos de Yucatán y secretaria técnica de la Federación Nacional de Colegios de la Profesión Médica de México (Fenacome).

Cuando hay mucho calor y además hay un esfuerzo físico intenso se corre más riesgo de un golpe de calor, lo cual afecta órganos vitales como el cerebro, el corazón y los riñones, agrega.

La especialista señala que todas las personas deben protegerse, pero más los adultos mayores, los menores de cinco años, y particularmente los menores de un año.

Los niños con obesidad, desnutrición o enfermedades previas como diarrea; personas con enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, cardiopatía u obesidad y los alcohólicos deben tener más cuidado de la exposición a las altas temperaturas, ya que son más susceptibles al golpe de calor que la población en general.

No se debe hacer actividad física extenuante con las temperaturas son altas ni estar expuesto mucho tiempo en un lugar cálido, seis horas son suficientes para sentir afectación incluso sin estar haciendo actividad física.

Las manifestaciones del golpe de calor son dolor de cabeza, náuseas, vómitos, sed intensa, piel caliente, enrojecida y seca, calambres por la pérdida de sales, agotamiento, malestar, bochorno, sudoración excesiva, pulso acerado, inestabilidad al andar, mareos, confusión y dificultad para hablar.

Algunas personas sufren desmayos, convulsiones o quedan en coma.

También se pueden dar síntomas como la deshidratación, decaimiento o sensación de postración.

En estos casos hay que actuar con rapidez, ir al médico o solicitar la ayuda de emergencia.

Cuando se detecta que una persona está sufriendo golpe de calor, explica la doctora, hay que colocar al individuo en un lugar donde tenga sombra, quitarle el exceso de ropa o desabrocharle los botones para que se airee.

Si está consciente se le debe colocar la cabeza ligeramente elevada, ofrecerle abundante agua y refrescarlo con agua fresca en cara y axilas. Se puede usar compresas o sábanas húmedas para refrescar a la persona.

Si la persona está inconsciente se le debe colocar de lado, con las piernas flexionadas, no se le debe dar líquidos, pero sí refrescarle la frente, y llamar a los números de emergencia.

Como medidas de prevención se debe vestir ropa ligera, de tejidos naturales como el algodón, holgadas, de colores claros, usar gafas de sol, sombreros, gorras, sombrillas, protector solar, e incluso abanicos manuales.

Se debe tratar de permanecer en espacios ventilados o acondicionados, y evitar salir de casa durante las horas centrales del día, de las 11 a 16 horas.

Otras recomendaciones son beber más líquido, sin esperar tener sed, tales como agua, zumos de fruta ligeramente fríos, evitar comidas copiosas con alto contenido de grasa, que son más lentas de digerir; comer frutas y verduras, fraccionar las comidas lo que significa comer en menor cantidad y más veces al día, evitar las comidas calientes, no abusar del alcohol y reducir la actividad física en general-

Si se está acostumbrado a hacer ejercicio hay que tener la ventilación adecuada.

Las enfermedades intestinales se han incrementado con las altas temperaturas, por lo que hay que estar prevenidos en este sentido.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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