NUEVA YORK (HealthDay News).— Lo que acaba con las vidas de las personas que son “noctámbulas” a una edad más temprana no son las desveladas, sino el tabaco que fuman y el alcohol que beben a esas altas horas de la noche, afirma un estudio.
Los investigadores examinaron a gemelos en Finlandia durante 37 años y observaron distintos cronotipos, que son la inclinación natural del cuerpo de dormir a un horario en particular.
Aunque observaron que las personas nocturnas tenían un riesgo ligeramente más alto de fallecer que las personas matutinas, estos otros hábitos eran el origen del aumento en las probabilidades de muerte prematura, encontró el trabajo.
Los hallazgos se publicaron en la revista “Chronobiology International”.
“Nuestros hallazgos sugieren que el cronotipo tiene poca o ninguna contribución independiente a la mortalidad”, señaló el autor de la investigación, el doctor Christer Hublin, del Instituto Finlandés de Salud Ocupacional, en Helsinki. “Además, el aumento en el riesgo de mortalidad asociado con ser claramente una persona ‘nocturna’ parece conformarse sobre todo por un consumo más alto de tabaco y alcohol”, apuntó Hublin en un comunicado de prensa de la revista. “Esto es en comparación con quienes eran claramente personas ‘matutinas’”.
Para realizar el estudio, el equipo de investigación tomó como ejemplo trabajos previos que vinculaban ser noctámbulo con un riesgo más alto de enfermedades, entre ellas problemas cardíacos.
Entre éstos había datos de UK Biobank, que se publicaron como parte de un estudio de 2018 que encontró un pequeño aumento en el riesgo de muerte por cualquier causa, incluyendo enfermedades, y afecciones cardíacas, en los tipos nocturnos.
Para comprender qué estaba sucediendo, Hublin y el doctor Jaakko Kaprio, del estudio Cohorte de Gemelos Finlandeses de la Universidad de Helsinki, dieron seguimiento a casi 23,000 hombres y mujeres, todos los cuales eran gemelos y tenían 24 años.
¿Cuál es la diferencia de una vida matutina y una nocturna?
Se pidió a los participantes que dijeran si eran personas matutinas o nocturnas, claramente o hasta cierto punto.
Casi 7,600 personas se identificaron como tipos nocturnos “hasta cierto grado” y más de 2,200 como “claramente” tipos nocturnos. Más de 6,300 eran tipos matutinos hasta cierto grado, y más de 6,700 eran definitivamente tipos matutinos.
Los investigadores también tomaron en cuenta el nivel educativo, el consumo diario de alcohol, el estatus de tabaquismo y la cantidad que fumaban, el IMC y la duración del sueño de los participantes.
Entonces, los investigadores dieron seguimiento a los participantes hasta por 37 años para ver si alguno había fallecido. El estudio encontró que los noctámbulos eran más jóvenes, bebían y fumaban más, y era menos probable que reportaran que dormían ocho horas.
Más de 8,700 de los participantes habían muerto en 2018. Las probabilidades de fallecer de cualquier causa fueron un 9 por ciento más altas entre los noctámbulos, en comparación con los madrugadores.
Fumar y el alcohol, y no el cronotipo, causaron las muertes en gran medida, anotaron los investigadores. Los no fumadores no tenían un mayor riesgo de morir. Las muertes por el alcohol se debieron a enfermedades relacionadas y a intoxicación accidental con alcohol.
