LISBOA (EFE).—La Fundación portuguesa Champalimaud, una organización puntera en la lucha contra el cáncer de páncreas, anunció ayer que va a recibir una donación de 50 millones de euros, en un acto en el que estuvo presente la reina emérita Sofía de España.
Esa importante cantidad será otorgada por el Grupo alemán metalúrgico Würth y la Fundación Würth y la donación tiene como principal objetivo promover la investigación en el combate al cáncer de páncreas.
Los fondos se destinará a los equipos del centro de Botton Champalimaud, en Lisboa, informó la presidenta de la Fundación lusa, Leonor Beleza, en compañía de la reina emérita y otros miembros de la Junta Directiva de la fundación.
“Esta donación es extraordinariamente importante para permitirnos alcanzar nuestros objetivos, que son disminuir el sufrimiento de las personas y las familias afectadas”, aseveró Beleza.
Lamentó que, desde la década de 1990, “prácticamente” no hay progresos en el combate a este tipo de cáncer, que es además uno de los más mortíferos, y señaló que “desgraciadamente es necesario mucho dinero” para avanzar en su cura.
Beleza recordó que el centro Botton Champalimaud fue construido e inaugurado en 2021 gracias a la donación de 50 millones de euros de la familia española Botton y señaló que esta vez es “otra familia extranjera, alemana”, la que financiará la investigación contra esta enfermedad.
Asimismo, destacó la presencia de la reina emérita de España, que no habló durante el acto y que es miembro de la Junta Directiva. Desde la Fundación Reina Sofía promueve encuentros sobre salud.
La entidad lusa concretó en un comunicado que la investigación estará dirigida por el médico alemán Markus Büchler.
La Fundación Champalimaud se especializa en el desarrollo de programas avanzados de investigación biomédica y la prestación de cuidados clínicos y es unas de las entidades de referencia en Portugal en el combate al cáncer.
Cáncer Aumento
Esta enfermedad ya supone la tercera causa de muerte por cáncer solo en España.
Entre la población juvenil
Su incidencia está en aumento en todo el mundo, especialmente en mujeres y personas de más de 50 años, pero también entre personas más jóvenes.
En la lucha
Expertos señalan que con una detección temprana se puede reducir los índices de mortalidad
