Respecto a la influencia del apego inseguro en el desarrollo del trastorno mixto de ansiedad y depresión, diversos estudios han demostrado que hay correlación entre dos modelos de apego inseguro y los trastornos ansioso-depresivos.
En un estudio de 1988, el doctor Paul Pilkonis, de la Universidad de Pittsburgh, encontró que un alto porcentaje de personas adultas con trastorno depresivo tenían los mismos patrones de conducta característicos del apego inseguro evitativo desarrollado durante su infancia. Otro estudio realizado en 1996 con una muestra no clínica de 366 personas entre 18 y 62 años utilizó el cuestionario CaMir para evaluar el apego en adultos.
Lo interesante de este instrumento es que mide los patrones de pensamiento y conducta del apego inseguro tanto ansioso como evitativo, relacionados con el funcionamiento familiar desde la adolescencia y en las relaciones de cercanía emocional.
Este mismo estudio también encontró que el apego ansioso, caracterizado por baja autoestima, necesidad de contacto físico, desconfianza, interpretaciones negativas extremas, tiene un impacto mayor y más prolongado sobre la salud mental que el apego evitativo que huye de la intimidad, minimiza emociones, sobrevalora la independencia, pretende huir de los conflictos.
En conclusión, las correlaciones de estos dos apegos son que ambos sujetos aparecen emocionalmente distantes, aunque por razones diferentes; el ansioso por miedo a ser el perdedor en la relación y el evitativo por miedo a perder su independencia.
Lo común es que ambos tienden a la ansiedad y depresión ante la cercanía y el compromiso.
Psicólogo clínico, UVHM. Tutor Salud Mental y Espiritualidad para Adultos. WhatsApp: 9993-46-62-06. Tutor Salud Mental
