WASHINGTON (AP).— El roquero Ozzy Osbourne falleció a los 76 años de edad, solo semanas después de su concierto de despedida y aproximadamente a los cinco años de anunciar que tenía párkinson.
Esto es lo que debes saber sobre la enfermedad:
¿Qué es el párkinson?
Es una enfermedad neurológica que priva a la gente del control sobre sus movimientos. Por lo general, comienza con temblores y se caracteriza por movimientos lentos, un andar arrastrando los pies, rigidez en las extremidades, problemas de equilibrio y dificultad para hablar.
¿Quién la padece?
Tan solo en Estados Unidos, aproximadamente un millón de personas viven con párkinson, y 10 millones lo hacen en el mundo, calcula la Fundación de Parkinson. Suele aparecer después de los 60 años, aunque a veces puede ocurrir antes de los 50.
¿Qué causa el párkinson?
La causa exacta no se conoce, pero el párkinson se desarrolla cuando las células que producen uno de los mensajeros químicos del cerebro, la dopamina, comienzan a deteriorarse y morir.
La dopamina transporta señales a partes del cerebro que controlan el movimiento. Los síntomas del párkinson aparecen después de que mueren suficientes células productoras de dopamina, lo que resulta en una cantidad insuficiente de este neurotransmisor en el cerebro.
Según la fundación, la mayoría de los expertos cree que factores genéticos y ambientales están detrás de la enfermedad. Se han descubierto decenas de mutaciones genéticas vinculadas al párkinson y la genética representa del 10% al 15% de todos los casos.
Otros factores que se sospecha aumentan el riesgo incluyen lesiones en la cabeza, exposición a pesticidas y herbicidas y el lugar de residencia.
¿Existe una cura?
No hay cura, pero existen tratamientos, incluidos medicamentos que influyen en los niveles de dopamina y un dispositivo quirúrgicamente implantado que bloquea los temblores. Los pacientes también se benefician de la terapia física y ocupacional.
¿Cuál es el pronóstico?
Los síntomas empeoran con el tiempo, generalmente de manera lenta. La gravedad de los síntomas y la rapidez con la que progresan varían ampliamente entre los pacientes. En casos avanzados, las personas pueden ser incapaces de caminar o cuidarse a sí mismas. También pueden sufrir de depresión, así como problemas de memoria y pensamiento.
Aunque el mal de Parkinson en sí no se considera fatal, las personas pueden morir por complicaciones de la enfermedad, entre ellas problemas pulmonares, ya que la debilidad muscular dificulta la capacidad de toser y tragar.
