MADRID (EFE).— En el Día Mundial del Sida, la revista “Nature” da a conocer tres nuevos estudios que abren caminos distintos hacia una posible cura del VIH, una enfermedad que aún padecen cerca de 40 millones de personas en el mundo.
Desde los primeros casos registrados en 1981, la ciencia no ha cesado en la búsqueda de alternativas que permitan vivir sin tratamiento permanente.
Posible controlar el VIH sin terapia antirretroviral
El primero de estos trabajos, liderado por la Universidad de California en San Francisco (UCSF), demuestra que es posible controlar el VIH sin terapia antirretroviral mediante una combinación experimental de inmunoterapias.
Los investigadores lograron que siete de cada diez pacientes mantuvieran niveles bajos del virus durante meses después de suspender la terapia tradicional.
Aunque el estudio fue reducido y sin grupo de control, los autores lo consideran un avance significativo.
“Los resultados son extremadamente alentadores”, señalaron los investigadores, quienes destacan que este esfuerzo fue posible gracias a una colaboración de cinco años y 20 millones de dólares financiados por amfAR y apoyados por los NIH.
El diseño del estudio se basó en una triple combinación de inmunoterapias para reprogramar el sistema inmunitario.
Primero, los pacientes recibieron una vacuna terapéutica que estimuló a los linfocitos T para atacar al VIH latente.
Luego, un cóctel de anticuerpos redujo la carga viral y, finalmente, se administró otra ronda de anticuerpos antes de suspender la terapia antirretroviral. “Creo que finalmente estamos logrando avances reales”, afirmó Steven Deeks, coautor principal.
Al suspender la TAR, lo habitual es que el virus rebote en dos semanas; sin embargo, en este estudio sólo tres de los diez participantes presentaron un repunte inmediato.
Un paciente no mostró rebote y seis mantuvieron cargas virales bajas durante un periodo prolongado.
Aun así, los expertos advierten que el enfoque “tendrá que simplificarse y probarse en estudios más amplios” antes de pensar en reemplazar la terapia convencional actual.
Infección podría controlarse con células T
Un segundo estudio, encabezado por David Collins del Instituto Ragon (Harvard-MIT), identificó características similares en células T de pacientes que habían logrado controlar la infección en ensayos previos.
Aunque se trata de un trabajo preliminar, abre la puerta a comprender mejor los mecanismos inmunológicos asociados con la remisión del virus. “Aún es un estudio incipiente, pero ofrece pistas valiosas”, señaló Collins.
Aún no descartan los trasplantes de células madre
El tercer estudio retoma la línea de los trasplantes de células madre, método que ha permitido la remisión del VIH en un reducido número de casos.
En esta ocasión se documenta la recuperación sostenida de un paciente alemán de 60 años, conocido como “segundo paciente de Berlín”, quien recibió un trasplante de médula con un donante que poseía una sola copia de la mutación protectora CCR5 D32.
Este hallazgo amplía el abanico de posibles donantes.
Este caso confirma la eficacia de la estrategia en pacientes con cáncer y VIH, aunque su aplicación es extremadamente limitada.
“Un trabajo muy detallado y de calidad”, valoró Javier Martínez-Picado, del consorcio IciStem, quien recordó que este tipo de intervención está reservada “exclusivamente a personas con enfermedad hematológica muy grave”.
No obstante, adelantó que ya se investigan alternativas más accesibles para la población general.
