La astenia primaveral causa fatiga y cansancio; conoce qué es este trastorno adaptativo, sus síntomas, causas, cómo prevenirla y combatirla.
La astenia primaveral causa fatiga y cansancio; conoce qué es este trastorno adaptativo, sus síntomas, causas, cómo prevenirla y combatirla.

Con la llegada de la primavera algunas personas se sienten mas irritables, sin energía, con una sensación de fátiga que nos recuerda el título de una canción exitosa de Yuri: “Maldita Primavera”.

La ciencia lo define como astenia primaveral; te contamos qué es, síntomas y cómo se quita, porque como reza un refrán: “la primavera, la sangre altera”.

Según las últimas estadísticas, la incidencia de este trastorno se ha multiplicado en las últimas décadas y se estima que cerca del 2% de la población sufre en algún momento de su vida sus efectos.

Además, un reciente estudio explica si se trata de un fenómeno biológico real o es algo cultural.

Qué síntomas tiene la astenia primaveral
¿Qué síntomas tiene la astenia primaveral?

¿Qué es la astenia?

No es una enfermedad, sino más bien la sensación de fatiga que es parte de un trastorno adaptativo que suele aparecer en la transición del invierno a la primavera, a la que debe su nombre, y es distinta a la causada por una enfermedad orgánica.

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SMEG) la definen como como “una sensación de debilidad física y psíquica, cansancio intenso y falta de vitalidad generalizada, tanto física como intelectual”.

La persona que la experimenta ve afectada su vida cotidiana porque reduce su capacidad para trabajar e incluso realizar las tareas más sencillas. Ocurre principalmente en los meses de abril y mayo.

¿Qué causa la astenia primaveral?

Atravesamos una época del año en que se producen una serie de cambios en nuestro entorno, lo que influye en un desequilibrio temporal de los ritmos circadianos (cambios en el reloj biológico): la variación de las horas de luz, de temperaturas, presión atmosférica y humedad ambiental.

Sin embargo, los expertos coinciden que la astenia primaveral se debe más a la capacidad de adaptación de cada persona a estas nuevas condiciones que a los propios cambios.

¿Por qué se produce?

Algunos autores hacen un estudio más profundo y concluyen que está causada por una disminución de betaendorfinas en el plasma (sustancias producidas por el propio cuerpo que regulan el sistema bienestar-malestar), que al alterarse pueden producir una sensación de decaimiento y agotamiento.

Esas sustancias las segrega el sistema endocrino y son responsables, en cierta medida, del optimismo y el buen humor. Pero tras un tiempo, que pueden ser semanas, el sistema vuelve a regularse y recupera los valores normales.

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¿Qué síntomas tiene la astenia primaveral?

Aunque no se puede hablar de síntomas específicos,
podemos enumerar los más frecuentes:

  • Modorra o somnolencia por las mañanas.
  • Sensación de agotamiento extremo, principalmente a la hora de levantarse.
  • Cansancio y debilidad general.
  • Fatiga intelectual con dificultad para concentrarse.
  • Trastornos de la memoria.
  • Trastornos del sueño.
  • Pérdida o disminución del apetito.
  • Tristeza inexplicable.
  • Irritabilidad y cambios de humor.
  • Ausencia de interés sexual.
  • Dolor de cabeza y malestar general.
  • Debilidad muscular para hacer cualquier esfuerzo.

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La astenia primaveral es una sensación de debilidad y falta de vitalidad generalizada, tanto física como intelectual que reduce la capacidad para trabajar e incluso realizar las tareas más sencillas.
La astenia primaveral es una sensación de debilidad y falta de vitalidad generalizada, tanto física como intelectual que reduce la capacidad para trabajar e incluso realizar las tareas más sencillas.

¿Cómo se quita la astenia?

Los especialistas coinciden en señalar que la clave para combatirla y prevenirla es mantener unos hábitos de vida saludables.

  • Respetar las horas de sueño, intentando dormir un mínimo de 8 diarias.
  • Intentar tener horarios fijos para levantarse y acostarse.
  • Beber abundantes líquidos, sobre todo agua, al menos dos litros.
  • Alimentación sana y equilibrada, aumentando el consumo de frutas, verduras y hortalizas.
  • No prolongar la siesta más de 40 minutos.
  • Evitar ver la televisión en la cama o usar el ordenador antes de acostarse.
  • Practicar ejercicios, priorizando los de relajación, como yoga.
  • Disminuir el consumo de tabaco, alcohol y café.
Hay discusión sobre si la astenia primaveral debe ser considerada o no como un cuadro patológico que debe ser tratado. Sea cual sea la respuesta final a esta cuestión –la tendencia es a considerarlo un trastorno adaptativo–, lo cierto es que al llegar la primavera más de la mitad de la población presenta algunos síntomas que se asocian a la astenia.
Hay discusión sobre si la astenia primaveral debe ser considerada o no como un cuadro patológico que debe ser tratado. Sea cual sea la respuesta final a esta cuestión –la tendencia es a considerarlo un trastorno adaptativo–, lo cierto es que al llegar la primavera más de la mitad de la población presenta algunos síntomas que se asocian a la astenia.

¿Quiénes son más propensos a padecer astenia primaveral?

Datos estadísticos revelan que la astenia primaveral se presenta con más frecuencia en adultos de entre los 20 y los 50 años, y afecta más a mujeres que a hombres, señalan los médicos españoles González Maldonado, Díez Rodríguez y Alonso Pelluz.

Aunque también podría sentirla especialmente quienes tienen padecimientos crónicos, como hipertensión, diabetes o Alzheimer o con alergias estacionales.

Un reciente estudio sobre astenia primaveral: ¿biológico o cultural?

Entre 2024 y 2025, un equipo de las universidades de Basilea y Berna, en Suiza, siguió a 418 adultos, 80% mujeres, durante un año.

Cada seis semanas, los participantes de Alemania, Suiza y Austria, con edad media de 32 años, respondían cuestionarios sobre fatiga, somnolencia diurna, insomnio y calidad del sueño.

Casi la mitad de los participantes, un 47%, afirmó sufrir astenia primaveral. Sin embargo, no observaron variaciones estacionales en los cuestionarios sobre somnolencia. Para la investigadora Christine Blume, este porcentaje se explica con un factor menos físico y medible.

“Pensamos que es más un fenómeno cultural o quizás cultural y psicológico en lugar de ser un fenómeno biológico”, sostiene la experta en cronobiología.

Esto se be a que en los países donde se tomó la muestra, la astenia primaveral es un término extendido; “Si nos fijamos en Google Trends, la gente empieza a buscarlo en enero, alcanza su punto máximo en marzo y luego hasta mayo”, comenta.

La existencia del término, apunta, podría estar moldeando las sensaciones de las personas.

Blume explica que no hay razones claras para que la primavera sea una estación especial: “Invierno y verano son opuestos, pero primavera y otoño son más o menos lo mismo”.

Sin embargo, no se puede rechazar que muchas personas reportan sensaciones y cambios con la llegada de la primavera con duración de hasta tres semanas.

Escucha a tu cuerpo y recupera tu energía en primavera

En conclusión, aunque la astenia primaveral no es considerada una enfermedad en sentido estricto, sí refleja los cambios que muchas personas experimentan con la llegada de la primavera.

Si durante esta transición te sientes más cansado de lo habitual, sin fuerzas o con dificultad para mantener tu ritmo diario, es importante que prestes atención a tu cuerpo y tomar medidas para tu bienestar, como las recomendaciones mencionadas, para adaptarte mejor a la nueva estación y recuperar tu energía.

Licenciada en Comunicación. Máster en Periodismo Digital por la Universidad Autónoma de Madrid. Certificada en Inbound Marketing. Dos décadas de experiencia en radio, televisión, prensa y medios digitales.