Debido a la ola de calor que se ha asentado en todo el país y que según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) permanecerá hasta el mes de junio, muchos se han mostrado desesperados.
Pues nadie se quiere enfermar pero está siendo complicado mantener la salud, ya que con tanto calor se tienen pocas o nulas ganar de comer, y solo se quiere estar consumiendo bebidas refrescantes.
No obstante, debido a que los expertos en la salud piden evitar la ingesta excesiva de refrescos, sueros y bebidas alcohólicas, varios han externó su disgusto a limitarse a toma simplemente agua.
Es por ello que varios recurran al consumo de agua mineral y aguas con sabor o saborizadas que vienen embotellas. Pero es importante mencionar que ambas son opciones de las que se advierte sobre su consumo frecuente.
Entonces, ¿hay otra alternativa… quizás el agua de lluvia? Lo creas o no es una duda que suele surgir y que ahora resolveremos.
¿Se puede beber el agua de lluvia?
Hace unos días, los distintos medios de comunicación en México estuvieron reportando una fuerte lluvia acompañada de caída de granizo que tomó por sorpresa a habitantes de Pachuca, Hidalgo.
Luego de que se reportaran varias afectaciones por los encharcamientos que se generaron, no faltó quienes cuestionaran al ver las acumulaciones de agua de lluvia en las calles hidalguenses qué se podía hacer con tanta agua acumulada, incluso uno que otro se preguntó sí el agua de lluvia se puede beber.
Pero hace unos años la UNAM reveló que un estudio del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) informó que la lluvia que cae no es no apta para el consumo humano, ya que contiene microorganismos y elementos como aluminio, plomo, zinc, mercurio, arsénico y níquel, entre otros.
Asimismo, en dicho informe se indica que la industrialización y la alta densidad poblacional tienen efectos adversos en la química de las precipitaciones pluviales, que remueven de la atmósfera partículas y gases emitidos por fuentes naturales como la actividad volcánica, y antropogénicas, como emisiones vehiculares e industriales.
Por su parte, Rocío García Martínez, investigadora del Grupo Aerosoles Atmosféricos del CCA, comentó que “el problema no son las lluvias, sino las condiciones atmosféricas”.
De igual modo, la universitaria explicó que mediante un proyecto que ella encabezó, se dieron a la tarea de evaluar el agua de lluvia para conocer su calidad y las posibilidades de consumo humano directo.
Una de las conclusiones fue que debido a los contaminantes el agua de lluvia sólo puede ser utilizada para tareas como lavar automóviles, algunos tipos de ropa o para riego, pero no para consumo, aunque Rocío García mencionó que no es imposible.
Es decir se puede beber agua de lluvia pero para ello se requiere de procesos complejos de filtración y someterla a lámparas de ozono para eliminar microorganismos.
La investigadora agregó de manera pertinente que tras un aguacero, comúnmente la gente enferma, pero no sólo por “la empapada”, sino también porque en el agua de lluvia hay bacterias y elementos químicos dañinos para la salud, que ingresan a nuestro organismo de manera dérmica o por ingesta.
Entonces, ¿qué es el agua de lluvia embotellada?
El agua que cae del cielo sí se puede beber, pero expertos e industrias señalan que para convertir el agua de lluvia en agua segura para consumo humano, hay que hacerlo mediante tratamientos y controles rigurosos.
Es decir, requiere de varios procesos de purificación, filtración y eliminación de contaminantes para que cumpla con la norma 127 sobre parámetros permisibles de agua para consumo humano, y cuente con el soporte del ISO 9001-2015.
Empresa como bionia afirman que para consumir de manera segura el agua de lluvia se requiere de tecnologías de potabilización, ya que éstas ayudan a transformar esa agua en potable.
Asimismo, detalla el uso de filtración por carbón activado y arena que eliminan la turbidez, color y algunos compuestos orgánicos.
De igual modo, se menciona que también hacen uso de la ultrafiltración que se encarga de retener bacterias y protozoarios; la ósmosis inversa que minimiza las sales disueltas y ciertos componentes químicos persistentes. Además de la desinfección UV o la cloración controlada que garantizan la eliminación de virus y microorganismos.
Ahora bien hay algunos sitios en internet que hablan de que hay una forma “casera” de lograr convertir el agua de lluvia en segura para su consumo.
Es decir, si se quiere beber esa agua, se debe hervir y desinfectar con cloro, además de filtrarla, antes de consumirla. Pero ojo, esas técnicas de purificación matan los patógenos presentes en el agua pero no eliminan productos químicos tóxicos.
Entonces, por qué hacer todo ello cuándo en tiendas y supermercados hay agua de lluvia embotellada lista para beber.
En conclusión, la mejor forma de mantenerse hidratados ante la imperante ola de calor que está azotando a México es mediante el consumo de agua natural.
Y si alguna vez has sido de los que han sentido la tentación de beber el agua de lluvia mientras cae, lo mejor no es hacer, pues como dijo la egresada de la UNAM antes citada, el problema no es el agua sino nuestro entorno contaminado, pues las gotas de lluvia pueden haber recogido algún contaminante.
*Con información de Gaceta UNAM,Informador.mx, bionia, iagua y el Heraldo de México.
