MADRID (EFE).— La inteligencia artificial cada vez está más presente en la biología. AlphaFold ha logrado el “google maps” de casi todas las proteínas conocidas por la ciencia, un avance gigante que servirá para abordar retos presentes y futuros y que traerá “descubrimientos que aún no podemos prever”.
Así lo señaló a Efe Marco Marcia, jefe de grupo en el Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) en su sede de Grenoble, Francia. Esta institución —que también tiene sede en Barcelona— junto a la empresa DeepMind de Alphabet/Google, ha logrado, gracias a la inteligencia artificial (IA), predecir la estructura tridimensional de más de 200 millones de proteínas.
Este mapa, volcado en una base de datos gratuita y de libre acceso —llamada también AlphaFold— se ha ido ampliando desde su creación en 2021 unas 200 veces, pasando de casi un millón de estructuras a más de 200 millones en julio.
“AlphaFold no es una base de datos cerrada. Se han incluido estructuras proteicas de organismos de los que se ha secuenciado su genoma (también de plantas, bacterias o animales)”, explicó Marcia, por lo que a medida que se escudriñen otros se ampliaría.
“La ciencia funciona así, es una evolución de conocimiento siempre activa”, recalcó el científico italiano.
Antes de la aparición de la IA y AlphaFold, la estructura de las proteínas solo se podía conseguir en el laboratorio, de forma experimental, a través de técnicas avanzadas como la cristalografía, la microscopía electrónica o la resonancia magnética nuclear. Estas se usan, pero la IA ha logrado hacer un mapa de predicciones que acorta los tiempos y afina búsquedas.
