La preocupación y el interés por cuidar el medio ambiente llevó a Blanca Aurora López Montalvo y a Juan Pablo Vallina Malagón a producir o distribuir artículos relacionados con la actividad marítima que no dañan el entorno, y en este tenor a comercializar un nuevo producto que convierte el agua de mar en un desinfectante, que luego se puede verter de nuevo al mar sin causar daño ecológico.

Se trata de un aparato denominado Ebleach, un tipo de esfera que se coloca dentro de una cubeta con agua de mar, se conecta y, mediante un mecanismo de electrólisis, separa las partículas de sodio y cloro del agua.

A los pocos minutos se siente cómo el agua comienza a despedir olor a cloro, esa agua es la que se utilizará para limpiar y desinfectar cualquier superficie.

Blanca Aurora y Juan Pablo explican que el producto está pensado para los trabajadores del mar y aquellas personas que tienen yates, pues saben que son quienes más contaminan el océano.

Los entrevistados detallan que es común que se limpien las embarcaciones en alta mar o cuando están anclados en el agua.

Para ello usan cloro o cualquier otro producto de los que se venden en las tiendas, como son los desinfectantes químicos con aroma, pero éstos acaban vertidos en el mar y causan una gran contaminación.

El Ebleach es una innovación en este sentido, destacan. Por ello llamó tanto su atención cuando vieron su funcionamiento y lo que podía lograr, y decidieron comenzar a distribuirlo en Yucatán y el resto del país.

El producto se fabrica en Estados Unidos, pero la tecnología es francesa.

En tan sólo 15 o 20 minutos se pueden convertir 19 litros de agua de mar en desinfectante y se puede usar para la limpieza sin causar un daño ecológico.

Las partículas que se separan para convertir el agua de mar en desinfectante se vuelven a unir una vez que el agua es arrojada de nuevo al mar, al entrar en contacto con agua común o al arrojarla a la naturaleza, a la tierra o a un árbol, por ejemplo. En otras palabras, se convierte otra vez en agua de mar.

Blanca y Juan resaltan lo maravilloso del producto, pues es algo natural ayuda a desinfectar y luego regresa a su forma habitual.

El líquido desinfectante no es agresivo, afirman, ya que su consistencia es de 600 partículas por millón de cloro, de manera que se puede emplear sin necesidad de usar guantes y sin tener la preocupación de que pueda dañar la piel.

Esto facilita la limpieza porque se puede usar un trapo para limpiar las superficies de un yate o lancha.

Además, se puede emplear en la limpieza de las casas de playa, sobre todo las que están frente al mar, pues al limpiar sus terrazas suelen verter el agua sucia ahí mismo y esto también contamina el mar.

El aparato tiene una amplia vida útil o capacidad para convertir 20 mil galones de agua de mar en desinfectante, ya que usualmente una cubeta es suficiente para limpiar una embarcación.

El precio del producto es de $7,400, lo que equivale a 48 centavos el galón de desinfectante, por lo que también hay un beneficio económico dado que los precios de los desinfectantes en el mercado son mucho más caros, aunado a la facilidad del transporte del aparato, que es pequeño y no es pesado.

Este artículo ecológico viene con un contacto marítimo de 12 voltios, de manera que se puede conectar fácilmente en cualquier yate. En el caso de las lanchas, se tiene un adaptador para que se pueda conectar a la batería.

También manejan un conector para las clavijas que se utilizan en los domicilios, de manera que es fácil su uso.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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