MÉRIDA.— Ayer comenzó en el Centro de Justicia Oral de Mérida un juicio por el homicidio de un joven del fraccionamiento Flamboyanes de Progreso, a la par con el proceso que se le sigue en Valladolid a tres acusados de dar muerte el exalcalde de Chikindzonot, Catalino Chan Chuc.
Por tanto, en las siguientes semanas los dos tribunales orales del Estado desahogarán las pruebas que ofrecieron, en su mayoría, la Fiscalía General del Estado y los defensores.
En el caso que se registra en Mérida, se trata del homicidio del joven tabasqueño José Eduardo Javier de la Cruz, crimen que se atribuye a Grifel Pech Huerta.
Los hechos fueron en febrero pasado, cuando el occiso y el detenido consumían drogas en un paraje de ese fraccionamiento. El motivo de la agresión, de acuerdo con las investigaciones, es que el occiso “se burlaba” de manera continua de su compañero de parranda.
No fragua su plan
Luego de ultimar a Javier de la Cruz, el aprehendido incineró el cuerpo para no ser descubierto, pero su plan no fraguó y fue aprehendido. Las pruebas concluirán el martes 16 y en la siguiente audiencia se decidirá el sentido de la sentencia: absolutoria o condenatoria, labor que tiene a su cargo el Tribunal Segundo Oral.
Al mismo tiempo, en Valladolid se desahogan las pruebas en el juicio que se sigue a Julieta Nieblas Valdez, Eliseo Álvarez y Jorge Luis Montiel Palma, detenidos por el homicidio del exalcalde de Chikindzonot.
Como informamos, el cuerpo del ex funcionario fue encontrado en un cenote de Ticuch, luego que fue a un motel con la inculpada.
En ambos casos las muertes ocurrieron con ataques de arma blanca. Los detenidos han sostenido su inocencia y sus defensores han presentado pocas pruebas porque basan su postura en la “presunción de inocencia”.— Rudesindo Ferráez G.
