PROGRESO.— Con 21 de sus 41 años de edad dedicados a la enfermería, Sugey Graciela Aké asegura que lo más valioso que debe tener quien se dedique a esta profesión es amor por su trabajo y a todo ser humano.
Atender partos prematuros sin contar con el equipo necesario, presenciar pérdidas humanas y estar lejos de la familia en momentos especiales, es algo que a diario afronta Sugey Aké, que durante 21 años ha viajado a diario, de Mérida a Progreso, para cumplir con su labor.
La profesional, originaria de Mérida, es licenciada en Enfermería y Obstetricia, especialidad que realizó en Guanajuato.
Actualmente es jefa de enfermeras del Centro Estatal de Salud y Servicios Ampliados de Progreso y tiene a su cargo 41 enfermeras.
A pesar de ser una profesión que eligió a temprana edad, la entrevistada refiere que no todo ha sido fácil, pues ha tenido que luchar y estudiar para superarse.
—La enfermería es una profesión muy humana, pues son vidas las que están en nuestras manos, las que dependen de nosotros, y por eso debemos estar siempre atentas, preparadas —dijo.
Recordó momentos difíciles como recibir partos prematuros sin el equipo adecuado, sentir la desesperación de no tener los instrumentos para salvar una vida y aplicar todo lo aprendido para lograrlo.
—Aquí lo verdaderamente lamentable es atender algún accidente y ver a la familia preocupada y preguntando por el accidentado.
—Pero hay cosas que te devuelven a la vida y te llenan de emoción y entre las que te dan más satisfacción está el ver salir sano y salvo al paciente y si te reconoce aún mejor —agregó.
Sugey Aké considera como lo más difícil en estos años de carrera es haber convencido a su madre de que quería ser enfermera. Lo curioso fue que la profesión de ella era la misma y fue quien la inscribió a su primer curso de primeros auxilios.— Luis iván Alpuche Escalante
Lejos de la familia
Otros momentos difíciles que relató la enfermera son pasar de guardia días festivos, como 24 y 31 de diciembre.
Cosas buenas y malas
“Son muchas las cosas que te ocurren en esta profesión, unas buenas otras no tanto, pero si te gusta lo que haces, te podrás sentir cansada, pero contenta, orgullosa de tu labor y con ganas de seguir adelante”, agregó.
