TZUCACAB.— Tres veteranos maestros de educación indígena, provenientes de Mérida y quienes hace 50 años impartieron clases en las comisarías más apartadas de este municipio, Peto y Tekax, regresaron a estas comunidades para repartir juguetes, jugos y romper piñatas con los niños, con motivo del Día de Reyes.
Los docentes iniciaron su recorrido ese día desde muy temprano; su primera escala fueron Macmay y San Sebastián Yaxché, en Peto; después, en este municipio, visitaron los poblados de Polhuaxil, Tigre Grande y Blanca Flor; también fueron a Sudzal Chico, en Tekax.
Estas comunidades son integradas por entre 30 y 40 familias y están ubicadas en los límites de con Quintana Roo, donde, según las familias, se sienten olvidados.
Los maestros explicaron que realizaron esta acción gracias a donaciones de voluntarios y otra parte la aportaron ellos.
—La idea es llegar a las comunidades más apartadas, ubicadas en el rincón del Estado, donde los niños casi no son visitados por los Reyes Magos —señalaron.
También recordaron que en varias de estas comunidades impartieron clases de primaria hace 50 años, por lo que le tienen un gran cariño a estas comisarías “y a su gente noble y trabajadora”.
Dijeron que recordaron anécdotas con las personas más longevas de estos poblados.
En Peto, con la finalidad de darles un momento de alegría a los niños de escasos recursos, jóvenes de la Pastoral Juvenil de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción visitaron las comunidades para celebrar con ellos a los Santos Reyes.
Visitaron Dzonotchel y Timul y hoy domingo estarán en Petulillo. Además de repartir juguetes, que recolectaron ellos mismo, los jóvenes rompen piñatas y también les ofrecen un refrigerio a los niños.— Martín Chac Bacab / Miguel Ángel Moo Góngora
