Una familia camina en Izamal

IZAMAL.— Padres de familia de esta ciudad opinan que la clonación de humanos es la ofensa más grande del mundo y que se puede prevenir transmitiendo los valores éticos a los hijos.

Tres izamaleños fueron entrevistados con motivo de que este mes se cumplen 20 años de que en París se firmó el primer documento jurídico que prohíbe la clonación de seres humanos.

Tras superar el desconcierto que les generó la pregunta “Qué opinan sobre la clonación humana”, los entrevistados coincidieron en que no conciben que pueda existir una copia de ellos.

Paulina Martínez expresó: “Es algo que no se puede hacer; el ser humano es familia, es algo que se engendra entre un hombre y mujer, no se puede hacer con tecnología, eso solo se hace con los robots.

“Desgraciadamente, ahora eso se hace para que se parezcan a los humanos.

“Ojalá no se clone al ser humano, ya que Dios es quien creó al hombre y a la mujer; será la ofensa más grande del mundo”.

Guadalupe Rodríguez, a su vez, afirmó: “Lo diré de esta forma: es inhumano clonar humanos; solo Dios es el creador del humano.

“Creo que científicamente es algo horroroso el que alguien quiera imitar con una copia al mismo ser.

“Eso es algo que va contra la familia; no son justificables esos que hacen esas cosas, creo lo han hecho con animales, pero con seres humanos ojalá no se logre.

“Hay que proteger, como dicen, a la familia”.

Humberto Escalante, por su parte, dijo: “(Clonar humanos) no es ético; lo que se hace con animales es el camino para clonar humanos, pero sería imposible hacer a alguien igual a uno mismo.

“Ahora hay robots con pies y manos, pero mi pregunta es: ‘¿Tendrán sentimientos? ¿tendrán o transmitirán lo que el ser humano por naturaleza es?

“Ojalá nadie se atreva a hacerlo (la clonación), sería el fin de la humanidad hecha, como dicen, al natural, por otra de ciencia que no está lejos de hacerse con tanta tecnología que hay en estos momentos.— J.C.P.K.