OXKUTZCAB.— Decenas de campesinos aprovechan la humedad que propician las recientes lluvias para reforestar sus huertos, lo que genera buena demanda de injertos en los viveros y mayores ingresos a personas que venden las plantas de cítricos o árboles frutales.
La venta de injertos se inició durante la temporada de lluvias pasada, pero continúa con las lluvias que dejan las cabañuelas, de acuerdo con Pascual Aké Canul.
Por ese motivo aumenta la adquisición de plantas de limón persa, principalmente, pero también las de naranja dulce, que se venden de $15 a $20 cada una.
Además de los cítricos, son buscados los injertos de aguacate en todas sus variedades y los del mamey, que se venden en poco más de $25 o hasta $35 cada uno.
El precio de la caja del aguacate de doble cosecha varía de acuerdo con la abundancia del producto y en ocasiones, cuando escasea, se puede vender incluso en $300, precio al que también se puede ofertar al principio de la cosecha.
A los mercados de la ciudad llegan unas cuatro personas que se dedican a vender injertos; también funcionan tres viveros locales.
Además de citricultores locales, productores de otras poblaciones vienen para comprar estas plantas, como del oriente del Estado e incluso de Campeche y Quintana Roo.
En los mercados de la ciudad, la demanda de injertos es constante, aunque aumenta en la temporada de lluvias, cuando los citricultores comienzan a repoblar sus huertos.— Jesús Bacab Chulim
