En serios apuros porque su esposa también enfermó
TZUCACAB.— Claudio Suárez Naal, quien tiene 60 años de edad y perdió la pierna derecha hace unos meses, pasa serios apuros debido a que su esposa se enfermó y a él no le queda más que salir a pedir limosna por las calles de esta villa para subsistir.
Además, Suárez Naal ya contrajo una deuda de $3,000 por productos básicos que pide cuando no tiene dinero, según comentó.
Relató que hace unos meses, por su trabajo en el campo, sufrió un accidente en el pie derecho, el cual se le infectó y luego tuvieron que amputarle la pierna.
Por su discapacidad y su edad avanzada no halla una actividad que pueda desempeñar, a pesar que él afirma que aún puede trabajar.
—Para comer tengo que salir a pedir limosna, aunque solo alcanzamos $80, apenas para tortillas y huevos.
Vivienda
Naal Suárez y su esposa viven en un predio de la calle 15 con 42 de la colonia Esperanza. “Es una casita de paja que ya se está cayendo”, expresó el excampesino.
El sexagenario narró que antes se quedaba en su vivienda porque no tenía silla de ruedas, pero el Ayuntamiento le regaló una y ahora puede salir a la calle.
Las autoridades, agregó, le ofrecieron un cuarto este mes, “pero lo que más me urge es un baño, ya que por mi condición no puedo salir al patio a realizar mis necesidades fisiológicas durante las noches”.
—Debido a la mala alimentación se enfermó mi esposa; tuvimos que comprar medicinas con valor de $250; mi situación es muy difícil porque no tengo un trabajo para hacer, aunque aún me siento útil.
Para colmo de males, señaló, hace ocho meses su esposa fue dada de baja en la lista del programa Prospera (Oportunidades), por medio del cual ella cobraba $950, con los que se ayudaban.
“Yo solo tengo una hija, que ya tiene familia, así que me ayuda con lo poco que tiene”, dijo.— MARTÍN CHAC BACAB
