Conductor de un auto no respeta una señal de alto
VALLADOLID.— La falta de precaución y el alcohol ocasionaron un accidente anteanoche en el Periférico.
El saldo fue de un joven que perdió la vida cuando regresaba a su casa en Tixhualactún después de retirarse de Tesoco, a donde habría acudido a la fiesta anual que se realiza.
Un compacto que transitaba de Poniente a Oriente con preferencia en la vía libre con rumbo Cancún atropelló a un motociclista en el entronque con el Periférico.
El motociclista no respetó el disco de alto y resultó con heridas que poco después le arrebataron la vida.
Leonardo Canché Uicab, de 20 años de edad, quien transitaba de Norte a Sur en la moto Italika color negra y verde placa TMR1N, fue impacto por el Jetta color negro placas ZAZ-792-A, conducido por Fernando Cocoletzi, originario de Tlaxcala, quien se dirigía a Ticuch en la carretera federal a Cancún.
Por el choque Canché Uicab resultó con varios golpes y quedó tirado boca abajo dentro del camellón, justo junto a un poste de metal.
Debido a la gravedad de las lesiones se tuvo que solicitar una ambulancia y al sitio llegó la unidad 21PM de la Policía Municipal, cuyos paramédicos después de valorarlo, vieron que no presentaba signos vitales y lo cubrieron con un manta.
El parabrisas del vehículo quedó destrozado y la moto terminó a 50 metros del lugar donde quedó el cuerpo del infortunado joven.
El conductor del automóvil, desconcertado por lo sucedido, indicó que vio que el motociclista paró al llegar al cruce, pero de manera intempestiva aceleró cuando se encontraba cerca y ya no pudo evitar atropellarlo.
Controlan el tránsito
Policías municipales abanderaron el sitio y controlaron el tráfico, posteriormente los agentes estatales esperaron a los peritos de la Policía Federal para realizar el deslinde de responsabilidades correspondiente.
Peritos de la Fiscalía llegaron a tomar evidencias y esperaban al Semefo para el levantamiento del cuerpo.
Se supo que Canché Uicab laboraba en el mercado municipal en el área de carnes y que era muy apreciado.— ESTEBAN CHUC NOH
DiariodeYucatan
