Se quejan de que los Sosa Marrufo fomentan vicios
BOKOBÁ.— Vecinos de esta comunidad denuncian que el Ayuntamiento no repara el reloj municipal, descompuesto desde 2017, y, en cambio, tolera la venta clandestina de cervezas y el narcomenudeo porque en la población es fácil adquirir mariguana y otras drogas.
El municipio es gobernado por Lízbeth Noemí Sosa Marrufo, hermana menor del diputado estatal Henry Sosa Marrufo.
Vecinos consultados afirman que la Comuna 2015-2018 no construyó algún parque infantil, pero sí autorizó la apertura del restaurante bar “D’Pepe”, propiedad de José Sosa Marrufo, hermano de la alcaldesa y del diputado.
—¿Cómo te lo puedo decir? No hay nada en el pueblo qué presumir. Hace más de un año que el reloj municipal dejó de funcionar y no se repara, vivimos con tres horarios: en el Oriente (la carátula que da a ese punto cardinal) es un horario, en el Norte es otro y en el Poniente otro más; somos el único pueblo en el mundo con tres horarios distintos —expresó un habitante.
—Atrás del Palacio (Municipal) está la cantina de “Pepe”, es nueva, abrió al calor de su hermanita “Mica” (la alcaldesa) y Henry Sosa Marrufo, como son hermanos le dieron facilidades.
—Yo no puedo hablar de más, ni mi compañero; aquí si hablas de más y das tu nombre, te quitan todo. Son muy vengativos los Sosa.
—Ahora quieren dejar en el cargo a Ruby, la prima de la presidenta; ella no vive aquí, en Bokobá, solo por política llega a vivir.
—Hay muchas cosas indebidas que el Ayuntamiento fomenta, ahí está la agencia de cervezas del “Vikingo” (por Jesús Huchim Caamal), vende las 24 horas.
—Aquí subes en un tricitaxi, preguntas quién vende mariguana y te llevan al lugar o te dicen con quien es fácil, por eso hay mucha drogadicción en este pueblo.
—El “Vikingo” hace años estuvo en el “bote” por vender clandestino, desde su tienda vendía las “chevas”.
—Hay muchas anomalías en el pueblo, pero nadie te va a decir directo las cosas; la venganza sería terrible, además de que casi nadie se atrevería a decirte y contarte.
—Sube a un tricitaxi y ahí te contarán todo, solo no te equivoques, porque luego te siguen y golpean porque andas preguntando cosas de más en este pueblo.
Las personas que accedieron a platicar lo hicieron en una vivienda sin que lo sepan otros vecinos, ya que temen que se les señale y sufran represalias.
Por ello pidieron que no se publiquen sus nombres.
Se averiguó un pequeño envoltorio de mariguana se vende a $50 y que hay un grupo que distribuye la droga a Tekantó.— José Candelario Pech Ku
