
TIXKOKOB.— El inicio de los gremios en honor del Cristo de la Misericordia en el año en curso estuvo cerca de ser marcado como el día que se quemó el Palacio Municipal.
Anoche, tras la entrada del gremio de Albañiles a la iglesia de San Bernardino de Siena, los organizadores del festejo del día quemaron un “torito” para cerrar con broche de oro la velada.
Esta tradición consiste en que un hombre lleve en hombros una estructura decorada como un toro y cargada de barrepiés y otros fuegos artificiales, que revientan entre la gente. La adrenalina para escapar de la pirotecnia se tornó en preocupación porque uno de los juegos pirotécnicos explotó en las paredes del Palacio Municipal y las chispas alcanzaron la decoración por las fiestas patrias.
“¡Se quema el palacio, se quema el palacio!”, gritaba la gente.
Agentes de la Policía Municipal sofocaron el fuego con extintores.— MAURICIO CAN
