Invitan a hacer la diferencia a los jóvenes porteños
PROGRESO.— Autoridades municipales, navales y marítimas presidieron ayer viernes a las 8 de la mañana la ceremonia del nonagésimo quinto aniversario luctuoso de los Mártires de Progreso: Francisco Morales Gollez, Piedad Luna, Cecilio Pérez y Luis Zavala, quienes fueron ahorcados por soldados el 22 de marzo de 1924.
Igual asistieron Carlos Morales Trejo y Francisco Morales, nietos de Morales Gollez, y Míldred Calderón Morales, bisnieta del mismo.
También asistieron socios de la Logia Masónica “Francisco Morales G”, quienes al igual que las autoridades depositaron una ofrenda floral e hicieron una guardia de honor en el parque “Mártires de Progreso”, que se ubica en la calle 31 con 98, donde aquellos fueron ejecutados.
Después, los descendientes de Morales Gollez posaron para la foto del recuerdo.
Morales Trejo y Francisco Morales recordaron que su abuelo y su esposa, María Isabel Castelló Calderón, tuvieron tres hijos: Isela, la mayor; Carlos, quien tenía 4 años al morir su padre, y Francisco, quien nació el 7 de febrero de 1924 y no conoció a su papá.
Morales Trejo es hijo de Carlos Morales Castelló, y Francisco Morales, hijo de Francisco Morales Castelló.
Morales Trejo, orador oficial, afirmó que para los progreseños 1924 es el año trágico en la historia de Yucatán, pues el 3 de enero fusilaron al gobernador Felipe Carrillo Puerto.
“El 22 de marzo de 1924, el día más doloroso registrado en esta ciudad, fueron cobardemente asesinados cuatro líderes sindicales dedicados a defender los ideales y justicia de los trabajadores terrestres y marítimos”, dijo.
Relató que días antes de la ejecución de los cuatro mártires, el capitán Fermín González, jefe de la plaza militar de esta ciudad, visitó las oficinas de su abuelo Francisco Morales, quien era pagador de los trabajadores portuarios, y le pidió que les descuente un peso a los empleados que servirían para la causa, pero él le respondió: “A los trabajadores no les quito ningún centavo”.
“El 21 de marzo de 1924 mi abuelo viajó a Mérida y habló con el gobernador Juan Ricardez Broca, a quien informó de la petición de Fermín González; el titular del ejecutivo le dijo que no se preocupara y continuara con su trabajo.
“Pero al llegar en tren a este puerto, Fermín González encaró a Francisco Morales y le dijo: ‘Sé que fuiste a acusarme con el gobernador, pero te vas a arrepentir’, y cumplió con su amenaza, pues al día siguiente, el 22 de marzo, detuvieron a Morales Gollez, Luis Zavala, Pieda Luna y Cecilio Pérez y los ahorcaron en la entrada del (entonces) Cementerio General, ante la mirada atónita de testigos que a gritos imploraron que no los mataran.
“Los cuatro cuerpos quedaron colgados de los cipreses que adornaban la entrada principal del panteón. El sadismo demostrado en la ejecución de nuestros mártires, era la forma de atemorizar, por consigna, al pueblo entero”, afirmó.
Enrique Ramos Yam, de la Logia “Francisco Morales Gollez”, a su vez lamentó ese suceso y dijo que “hoy en día, podemos ver con tristeza que aquello con lo que perdieron su vida esos ejemplares ciudadanos está regresando en estas épocas.
“Se siguen persiguiendo a aquellas personas que alzan la voz para defender los derechos humanos. Podemos ser testigos de cómo funcionan algunos servidores públicos, para utilizar su poder y atemorizar a trabajadores civiles o cualquier ser que se manifieste en contra de su sistema”, añadió.
Hizo alusión al caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la desaparición de periodistas, entre otros casos registrados a lo largo de estos años.
Ramos Yam exhortó a los presentes a recordar el hecho de los Mártires de Progreso e invitó a las nuevas generaciones a hacer la diferencia y a hacer algo por el puerto.
Presidieron la ceremonia la regidora Ivonne Rassan Jiménez, en representación del alcalde Julián Zacarías Curi; el capitán de navío Carlos Luján Alférez, de la IX Zona Naval; Jorge Cruz Zapata, comandante del Resguardo Marítimo Federal de la Capitanía Regional de Puertos; regidores y directores municipales.
En la ceremonia participaron la escolta y banda de guerra de la Policía Municipal.
Según un comunicado del Ayuntamiento, las familias Morales Trejo, Morales Sansores y Herrera Morales depositaron ofrenda floral en el obelisco de los Mártires de Progreso, ubicado en el parque, y en el busto de Francisco Morales, ubicado a un costado de Palacio Municipal.— Gabino Tzec Valle
