Por la falta de luz, se paran ventas, clases, misas…
PROGRESO.— En esta ciudad, el apagón peninsular vespertino ocasionó ayer viernes problemas de tránsito en el Centro por los semáforos fuera de servicio, el cierre anticipado de supermercados y restaurantes, la paralización de ventas en tiendas de conveniencia, que la gente no pueda usar los cajeros automáticos y la suspensión de misas y clases.
El principal problema fue que se suspendió el abasto de agua potable en el municipio desde las 3:36 de la tarde, cuando se inició el apagón, porque dejaron de funcionar pozos del centro de captación de Temozón, Sierra Papacal y Chicxulub, y los cárcamos de rebombeo.
Los 60,000 habitantes del municipio sufrieron por la falta del líquido que se dio en horas de agobiante calor.
Al principio, el apagón solo afectó el tránsito.
Los restaurantes del malecón siguieron trabajando porque había luz del día y brisa marina, pero a las 6 de la tarde, cuando comenzó a oscurecer, pasaron apuros para atender a los clientes.
Para las 6:40 p.m. los restaurantes de esa avenida ya estaban cerrados.
No obstante, en el malecón había vendedores con sus puestos de marquesitas y algunos visitantes.
Desde la playa en penumbras se observó que el viaducto y la terminal remota sí tenían luz.
No obstante, las operaciones portuarias se afectaron porque no se pudieron hacer los trámites aduanales.
A las 6 p.m., los negocios del Centro comenzaron a cerrar; los empleados que estuvieron en las puertas haciendo guardia fueron retirados por los dueños.
Las pérdidas económicas por el apagón son cuantiosas, reportaron varios comerciantes consultados.
Los hoteles resistieron el problema al caer la noche.
En las escuelas de preescolar y primaria no tuvieron clases ayer debido a que se hicieron reuniones de los consejos técnicos, así que los niños no fueron afectados.
Pero los alumnos de secundaria y preparatoria fueron retirados de los colegios, al caer la noche.
En el Instituto Tecnológico Superior, que se ubica en el libramiento a Chicxulub Puerto, se suspendieron las clases nocturnas.
Tanto en esta ciudad, como en Chelem y Chicxulub se canceló la misa nocturna, por la falta de luz.
El malecón, el parque principal y el Palacio Municipal quedaron a oscuras desde que anocheció.
Al comenzar la falla eléctrica, las gasolineras activaron sus plantas de emergencia y continuaron despachando combustible.
Las congeladoras pesqueras no tuvieron problemas porque no tienen producto para procesar y, además, los cuartos fríos están sellados.
A las 7:25 de la noche, se reanudó el servicio eléctrico en la ciudad y, de inmediato, reabrieron los supermercados, farmacias y los restaurantes, y el malecón cobró vida.— Gabino Tzec Valle
