Desconfianza por oficiales traídos desde Kanasín
IZAMAL.— La efectividad de la Policía Municipal está en entredicho porque se registra una ola de robos en viviendas e, incluso, en escuelas en esta ciudad y en las cinco comisarías: Sitilpech, Kimbilá, Citilcum, Xanabá y Cuauhtémoc.
En varios colegios sustraen focos, cables, cobre y otros artículos; en las casas lo más común es que roben los tanques de 20 kilos de gas y, en ocasiones, una que otra ave de traspatio.
Se presume que los ladrones son grupos de alcohólicos que venden lo que sustraen para pagar su vicio.
La Policía Municipal, que dirige Miguel Ángel Castillo Chan, está en la mira no solo por la ola de robos sino también por quejas de que sustraen bienes a detenidos.
El caso más reciente fue el de un joven que por su estado de ebriedad se durmió en el atrio franciscano, el sábado 4 en la noche, y fue reportado a la Policía.
Agentes llegaron, lo detuvieron y llevaron a la cárcel municipal.
El joven fue liberado el domingo 5, pero solo le devolvieron sus llaves y su casco, pero su moto no se sabe dónde está, ya que en la Dirección de la policía le indicaron que ellos no encontraron moto alguna cerca del atrio al detenerlo.
Lo cierto es que crece la desconfianza ciudadana en la Policía y las críticas por contratar a personas que trabajaron en la Dirección de la Policía de Kanasín, donde se hicieron de mala fama ante la población.— José Candelario Pech Ku
