Ignoran si alguna ley sanciona a los taxistas tolerantes
VALLADOLID.— No hay ningún control y desde hace más de 15 años que surgió la “ruta” o el “corredor del alcohol”, en cuyo trayecto los trabajadores que van y vienen de distintas partes de Quintana Roo se embriagan, de tal modo que cuando llegan a sus comunidades ya están borrachos, manifestó el director de Transporte Municipal, Juan Bacab Cano.
Ayer publicamos que existen dos rutas del alcohol: uno que viene de Cancún y el otro de la Rivera Maya y en cada pueblo o comunidad, incluso en las orillas de la carretera se pueden encontrar establecimientos de venta de cervezas.
Numerosos trabajadores, cuando llegan a sus comunidades ya están en estado de ebriedad, pero siguen la parranda en sus pueblos donde se organizan bailes; a muchos de ellos les amanece y aparecen tirados en las calles de su población.
Cuando tienen que volver a Quintana Roo el domingo o lunes, no tienen dinero y piden prestado para pagar su pasaje que luego en la siguiente semana tienen que devolver, pero vuelven a beber y se les complica aún más su situación económica.
Juan Bacab Cano, quien es el director o coordinador de la Dirección Municipal de Transporte, comentó que tiene conocimiento del problema, y que desde hace más de 15 años se sabe de ello, pero precisó que es difícil de resolver.
Recordó que él es de oficio taxista, y hace muchos años, cuando hizo un viaje a Cancún, lo detuvo personal de la Dirección de Transporte de ese lugar y lo obligaron firmar un documento en donde le prohibieron llevar pasajeros que estén alcoholizandos, pero no sabe si en ese entonces la medida se aplicó a todos los que viajaban.
Sin embargo, indicó, siguió observando que no se erradicó la costumbre, sino todo lo contrario, pues los pasajeros se las ingenian porque saben dónde hay algún retén que los revisa y por eso tratan de no tener en el interior del taxi botellas o latas de cervezas.
El alcoholímetro solo se le aplica al conductor, así que al estar sobrio el taxi continúa su camino sin problema, de tal modo que luego los pasajeros compran más cervezas luego de pasar los filtros o retenes.
Bacab Cano expresó que no sabe si en la ley de Transporte hay alguna ley que sancione a los taxistas que permitan el consumo de bebidas alcohólicas.
La ley, recordó, solo indica que a quien se le aplicaría una sanción en caso de estar alcoholizado es al conductor del auto, no a sus pasajeros.
El funcionario dijo que sabe que los líderes de sindicatos o cooperativas a los que pertenecen los taxistas, son los que de manera constante exhortan a sus agremiados para que no suban gente alcoholizada, mucho menos permitan que ingieran bebidas embriagantes dentro del auto, pero tampoco ellos hacen operativos para tratar de detectarlos, de modo que cada quien hace lo que les da la gana.
Dijo que ante la situación sostendrá una reunión con el departamento Jurídico del Ayuntamiento para tratar de hallar alguna manera de sancionar a los taxistas que permitan esa anomalía, pero primero hay que tener un sustento jurídico, para que luego no se vaya a mal interpretar y surja algún problema con los transportistas.— Juan Antonio Osorio Osorno
