Ejidatarios dicen que llevarán su protesta a Mérida
VALLADOLID.— Anteanoche se reunieron unas 400 personas entre hijos de ejidatarios y posesionarios del ejido de Pisté, y plantearon la propuesta de viajar a la ciudad de Mérida para manifestarse a las puertas de las oficinas de la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), para exigir que libere sus terrenos y pueden trabajar libremente sin problemas.
Los campesinos, que se dijeron verdaderos mayas, comentaron en la reunión que no es posible que el gobierno federal, que tanto dice que quiere trabajar por el bien de los que menos tienen, esté afectando a través de la Profepa un ejido que les pertenece a los indios de esta región, que lo único que quieren es trabajar dignamente.
Como hemos publicado, la semana pasada representantes de la Profepa pusieron sellos de clausura a un terreno que los ejidatarios habilitaron como estacionamiento y se repartieron alrededor de 500 espacios para igual número de ejidatarios para instalar sus locales comerciales y convertir esa zona poco a poco en un parador turístico, pues la superficie se ubica metros antes del camino de acceso a la zona arqueológica de Chichén Itzá.
El comisario ejidal, Evelio Mis Tun, comentó que por iniciativa propia, los hijos de ejidatarios que son herederos, así como también algunos posesionarios, que suman más de 400, decidieron reunirse en el terreno en cuestión y manifestaron que defenderán su tierra cueste lo que les cueste.
Comentaron que a pesar que jurídicamente personal de Profepa les puso los sellos, un grupo de motociclistas los retiró minutos después, pero eso no quiere decir que estén liberados de manera oficial. Ellos pueden acudir a trabajar normalmente como lo hicieron el domingo, pero ahora lo que exigen es que de forma oficial la dependencia federal les extienda un documento en donde los libera de la clausura que realizó.
Comentaron que ellos tienen la firme intención de crear un parador turístico en lo que consideran es su propiedad, que es el ejido, de modo que nadie se los impedirá, pero quieren hacer las cosas bien, pero si la Profepa insiste en su sanción, entonces tendrá que acudir a expulsarlos, y ellos desde luego no lo permitirán.
El pleito está empezando, según advierten, y sumando a todos los ejidatarios serían alrededor de 1,000 personas, por lo tanto es igual número de familias a las que se está afectando, por lo que le piden al gobierno federal y estatal que mejor piensen bien las cosas antes de tomar alguna decisión como la que tomaron.
El comisario ejidal anticipó que anoche sostendrían otra reunión con los ejidatarios para conocer su postura sobre las cosas, y se propondrá de nuevo hacer el viaje a la capital del Estado, para hacer la exigencia de liberación, de modo que de acuerdo con la postura que asuman los afectados será la decisión que se tome.— Juan Antonio Osorio Osorno
