Un cabalgante de Valladolid toma la fatal decisión
VALLADOLID.— Érick José López Góngora, de 39 años de edad, se quitó la vida ahorcándose en la vivienda donde vivía con sus padres, ubicada en la calle 37 entre 36 y 38 en el barrio de Santa Ana.
López Góngora ató una soga a una cabilla del techo y se la amarró al cuello dejándose caer, en los primeros minutos de ayer lunes.
De acuerdo con versiones recabadas, anteayer domingo el hoy difunto ingería cervezas con amigos, pero luego dijo que iría a llevar a su hijo a la villa de Temozón, donde vive su esposa, de quien se encuentra separado desde hace más de un año.
Sin embargo sus amigos notaron que López Góngora no regresaba a la ciudad y por ese motivo decidieron ir a verlo a su casa.
Parecía que no había nadie en la vivienda, pero entraron y se llevaron la sorpresa de verlo colgado en uno de los cuartos. De inmediato se comunicaron con sus hermanos para informales sobre el hecho.
Alberto, de 50 años de edad, fue uno de los primeros en llegar a la vivienda. Descolgaron a Érick José y lo acostaron en una cama, pensando que aún estaba con vida, pero se corroboró que ya no contaba con signos vitales.
Érick era aficionado a los caballos y formó parte de los cabalgantes de esta ciudad; se casó con una vecina de Temozón, con quien procreó un hijo, hoy huérfano.
Desde hace poco más de un año se separó de su esposa y se presume que un conflicto entre ambos lo tenía agobiado y esa sería la causa de que haya tomado la fatal decisión.— Juan A. Osorio O.
