Tiene mal día un chofer: lesiona a familia en Motul
MOTUL.— Tres lesionados fue el saldo de la colisión de un mototaxi contra una camioneta cuyo guiador no respeto la luz roja de un semáforo en esta ciudad.
Alrededor de las 11:15 de la mañana, el conductor de una camioneta no respetó la luz roja del semáforo y causó un accidente en calles del centro de la ciudad, con saldo de tres lesionados, integrantes de una familia.
José Samos Ramallo, conductor de la camioneta blanca Maxi Truck GF 1500 placas YS-9269-A, transitaba en la calle 26, de Sur a Norte.
Al llegar a la 25, no respetó la luz roja del semáforo y colisionó contra un mototaxi que iba en esa vía.
En la moto adaptada placa DTG2-342-18, del sindicato Gavilanes 2, viajaban, además del conductor, Argel Can Rosel, su esposa, Monserrat Espinoza Aguirre, y su madre, Imelda Rosel Canul, de 74 años de edad; todos resultaron con lesiones.
Tras el impacto, el mototaxi giró con dirección de Sur a Norte en la calle 25, cayendo al pavimento Imelda Rosel, quien sufrió una herida cortante en la mano derecha.
Otros heridos
Can Rosel fue atendido dentro el mototaxi por los paramédicos debido a que sufrió una herida cortante en el brazo derecho. Su mujer resultó policontundida.
Los paramédicos de la Policía Municipal que llegaron atendieron a los lesionados y los llevaron a la clínica del IMSS de esta ciudad.
Samos Ramallo explicó que no vio el semáforo porque se ubica en el lado izquierdo de la calle.
El conductor lamentó su mala suerte porque siempre de noche acude a los supermercados de la ciudad para entregar mercancía, pero ayer lo hizo de día y se accidentó.
En otro hecho, María Guadalupe Chiquil Canché, de 23 años de edad, circulaba a bordo de una moto, pero perdió el control del vehículo e impactó contra otra moto estacionada, a la cual derribó, pero ella siguió su camino porque no derrapó.
Los hechos se registraron ayer, cerca de las 4 de la tarde, en la calle 29 entre 46 y 48.
La madre de familia estaba a 50 metros de llegar a la Casa de la Cultura, a donde llevaba a su hija a clases.
Tras el percance, fue a dejar a la pequeña y retornó al sitio de la colisión, con un pie sangrando, para hablar con la propietaria de la motocicleta dañada a fin de pagarle los gastos.
Como la herida sangraba profusamente —era un corte de 10 centímetros—, la madre de familia fue auxiliada por los paramédicos de la Policía, quienes la trasladaron a la cínica del IMSS.— M.C.T.
