Un bote de gel antibacterial en una tienda de ropa bordada e insumos para bordar donde cayeron las ventas por la pandemia de Covid-19

KIMBILÁ, Izamal.— La industria artesanal de ropa bordada, principal fuente de empleos e ingresos en esta comisaría, afronta pérdidas debido a la cuarentena por la pandemia de Covid-19.

A las tiendas de guayaberas y otras prendas bordadas llegan escasos compradores, pues que desde anteayer ya no se permite el paso de turistas nacionales y extranjeros al municipio.

Lo mismo ocurre en las tiendas de hilos y otros productos de bordado: ya no llegan vecinos de la zona.

Las pérdidas económicas son dobles: por las ventas de mostrador y por el envío de ropa a otros estados, pues se cancelan pedidos desde que el viernes 13 se informó que se detectó el primer caso de Covid-19 en Yucatán.

Dueños de tiendas y talleres de ropa bordada están preocupados porque, sin ingresos, no podrán pagar el sueldo de sus empleados.

En las casas y talleres hay poco sonido de las máquinas bordadoras funcionando.

Varios pequeños talleres de bordado ya suspendieron labores, según se averiguó.

Otros que están cerrados son los bares y cantinas, por mandato estatal.

Los dueños de taxis Kimbilá-Izamal y Kimbilá-Mérida igual afrontan pérdidas, pues hay pocos pasajeros por la cuarentena.

Otro de los mayores problemas de las familias es cómo pagarán las deudas que tienen con las financieras.

En los comercios todavía hay compra de víveres.— José Candelario Pech Ku

 

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