Personal de Protección Civil en una casa de empeños de Tizimín

Los infractores: casas de empeño y departamentales

Al parecer, las noticias que se difunden por todos los medios en cuanto a la gravedad de los contagios del coronavirus o Covid-19 en distintas partes del mundo no calan en los municipios, donde algunos establecimientos de no esenciales se resisten a suspender operaciones, como lo dispusieron los gobiernos federal y estatal.

El denominador común ayer fue de muchos comercios cerrados, pero también de otros que a pesar de no ser esenciales estaban abiertos.

Entre esos establecimientos estuvieron las casas de empeños, cuyos encargados o propietarios dieron distintos argumentos para seguir en operaciones.

En Tizimín, el argumento del dueño de uno de esos locales fue que él no estaba obligado a cerrar debido a que ofrece un servicio prendario “que puede sacar de apuros a las familias en alguna emergencia”.

A regañadientes tuvo que cerrar su establecimiento y una excusa similar expresó el encargado de un negocio del mismo giro de Izamal, quien dijo que seguía en operaciones porque “es como un banco”.

También en Tizimín, brigadistas de Protección Civil del Estado de Yucatán, policías municipales y estatales, y elementos de la Guardia Nacional y personal jurídico del Ayuntamiento se vieron obligados a visitar tiendas departamentales que bajo el mismo argumento de dar servicios bancarios seguían en operaciones.

En Tekax, donde hubo también algunas resistencias al cierre, la presidenta de la Cámara de Comercio local, Maricruz Febles Pacheco, subrayó que se trata de una orden estatal y no es opcional, por lo que los comercios deben permanecer cerrados.

En Umán, el alcalde Freddy Ruz dijo que si es necesario irá a las 800 empresas de esa ciudad, para verificar que respeten la disposición, para evitar contagios de Covid-19.— Megamedia

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