Ante hermetismo vecinos sospechan de “huachicoleo”
PROGRESO.— La atención que las autoridades policíacas y militares tenían concentrada por la pandemia del coronavirus se trasladó de inmediato ayer por la tarde a la calle 84 entre 25 y 27, por donde pasa el oleoducto de Pemex, debido a que se detectó una presunta fuga o toma clandestina de combustible en una de las tuberías.
El caso se registró a las 3 de la tarde y atrajo la atención de elementos de la Policía Municipal, Protección Civil del Ayuntamiento y agentes de la SSP.
Los oficiales acordonaron la zona, colocaron cintas en la calle 84 con 25 y también en la 84 con 27.
Poco después arribaron elementos de la Armada de México y empleados de Pemex; luego llegaron elementos de la Guardia Nacional y soldados del Ejército.
El tramo de la calle 84, de la 25 a la 27, quedó blindado por militares, navales y policías locales y estatales.
En pleno centro
Se guardó total hermetismo sobre los hechos que captaron la atención de numerosos curiosos que se concentraron en esa zona, enterados de una fuga en la tubería de Pemex o presunto “huachicoleo” en pleno centro de la ciudad.
Se averiguó que la fuga se detectó en un predio abandonado que, según los vecinos, perteneció al dueño de una fábrica de hielo.
El nuevo propietario contrató personal para remozarlo y al parecer la obra dañó una de las tres tuberías que pasan por la vía.
También corrió la versión de presunto “huachicoleo”, p sea, que detectaron una toma clandestina en el oleoducto, lo que motivó la presencia de policías y militares.
Los vecinos comentaron que alrededor de las 3 de la tarde se comenzó a sentir fuerte olor a combustible.
Muchas personas no lo percibieron porque tenían puesto un cubrebocas por la emergencia del coronavirus.
Algunos vecinos reportaron el caso a las autoridades policíacas para que se hagan las investigaciones.
En la calle 84 pasa el oleoducto de Pemex. Son tres tuberías, una se utiliza para el transporte de gasolinas, otra para turbosina y la tercera para diésel.
El área donde se detectó la fuga se ubica a unos 100 metros del cabezal de playa de Pemex, donde se encuentra la sala de máquinas, al final de la calle 84, cerca del Muelle de Chocolate.
La calle quedó cerrada y vigilada por militares mientras se realizaban las investigaciones.— Gabino Tzec Valle DiariodeYucatán
