Ponen a salvo a familias afectadas por aguaceros
En Ticul, las intensas lluvias que no han cesado desde hace días ocasionaron inundación y corrientes de agua en calles de la ciudad y en las comisarías de Pustunich y Yotholín.
Incluso, personal de Protección Civil Municipal decidió desalojar a siete familias de Yotholín, cuyos predios quedaron inundados por la corriente de agua que proviene del cerro.
Habitantes de esa pequeña población se han visto en la necesidad de llevar sus animales, incluso ganado, y atarlos en el parque principal de la comisaría.
Las lluvias propiciaron el cierre de los tramos Yotholín-Oxkutzcab y Ticul-Santa Elena, éste último por el deslave del cerro.
Enrique Sosa Medina, director de Protección Civil Municipal, informó que ayer jueves se abrió el refugio temporal ubicado en la casa ejidal.
En las labores de auxilio participan brigadistas de Protección Civil y elementos de la Policía Municipal.
Ante la contingencia climatológica comenzó a llegar la ayuda. El abogado Humberto Parra Sosa entregó láminas de cartón para las familias afectadas.
En Tekax, por segundo día consecutivo, varios camiones del Ejército, Guardia Nacional, Protección Civil y policías estatal y municipal se dirigieron a poblaciones del Cono Sur para reubicar a familias de las comunidades y ejidos inundados.
Las comisarías apoyadas fueron Becanchén, Pocoboch, San Diego Buenavista, Sudzal Chico, Nohalal, San Rufino, San Isidro Yaxché, San Martín Hilil y San Salvador, entre otras.
Asimismo, dos autobuses se enviaron a Becanchén y dos más a Benito Juárez, por si se requiere desalojar a familias.
Pérdidas en campo
Las lluvias continuas dejan estragos en el Cono Sur, donde decenas de comisarías sufren inundaciones y se han perdido cosechas de maíz, sorgo, papaya, sandía y chile habanero.
El productor de maíz Manuel Gutiérrez Abat, de la comisaría de Sudzal Chico, ubicada a 90 kilómetros de la cabecera y colindante con Campeche y Quintana Roo, informó que en el poblado hay inundaciones desde hace cuatro días y el agua ya casi alcanza el metro de altura en algunas partes.
Agregó que no tienen dónde prender fuego para cocer sus alimentos y cuelga sus hamacas sobre el agua y así duermen.
Señaló que perdió cosechas de maíz, chile habanero, papaya y soya.
“El agua es buena, pero en exceso es mala”, dijo, y pidió a las autoridades correspondientes tomar cartas en el asunto, ya que están incomunicados y posiblemente comience a enfermarse la gente por tanta agua.
Otras comisarías afectadas son Pencuyut, Xaya y Kinil.
Pedro Pablo Mutul Ucán, habitante de Kinil, sufre los efectos de la inclemencia del tiempo, ya que en su vivienda el agua alcanza una altura de más de medio metro.
Mencionó que desde el primer día que iniciaron las lluvias su vivienda se comenzó a inundar hasta llegar a ese grado, por lo que pidió a las autoridades una vivienda más digna para que no pase apuros.
En la comunidad de Chicán, municipio de Tixméuac, Nidia Maribel Mutul Colli y Esteban Justo Can Cahuich también sufrieron los efectos de las lluvias, y tuvieron que abandonar su humilde casa de paja y buscaron refugio con una vecina.
Solicitaron de manera urgente al alcalde de Gaspar Pantí el apoyo de vivienda para no pasar apuros, ya que apenas se inicia la temporada de lluvias.
Mueren animales
En Dzan, las familias de la periferia de esta población han sido perjudicadas por la tormenta, y el agua alcanzó más de 30 centímetros de altura.
Fuertes corrientes de agua recorren las calles y el interior de las casas. Incluso, se reportó que perros y gatos han muertos por las inundaciones.
Jorge Tun, vecino de la comunidad, señaló que cientos de familias fueron afectadas por los aguaceros.
“Casi todas las calles están inundadas. El agua ha alcanzado gran altura y las familias han pasado apuros para sacar el liquido de sus predios”, detalló.
“Las concha acústica ubicado a unos metros del campo de fútbol “Pick” se ha convertido en una alberca”.
Iglesia bajo agua
En Chapab, la iglesia, casas y otros lugares públicos quedaron inundados por las lluvias, que han causado pérdidas materiales.
El agua alcanzó más de un metro de altura y un gran número de familias tuvieron que ser trasladadas a un lugar seguro.
Otros prefirieron salirse de sus casas para buscar refugio con familiares.
Casas como la del alcalde Antonio Salazar fueron invadidas por el agua.
Las autoridades pusieron a disposición de los afectados varios vehículos para rescatar del agua las pertenencias de las familias.
Sin embargo, esta ayuda fue rebasada y se requirió de más vehículos.
La capilla principal del poblado también quedó inundada y se requirió el desalojo de las bancas y otros objetos de valor.
En Tzucacab, ayer por la mañana el gobierno del Estado envió 10 autobuses para apoyar al Ejército en las labores para reubicar a las familias, en al menos cuatro comisarías, tras conocerse que los ríos de Campeche se desbordaron.
Se informó que los primeros en ser desalojados fueron los habitantes de San Salvador Pisté Akal, Blanca Flor, Tigre Grande y Escondido, pero se monitorean las comunidades cercanas en caso de ser necesario más reubicaciones.
En Peto, el director de la Policía Municipal, Reinando Hong Martínez, informó que a pesar de que no ha habido problemas en Tobxilá, continuarán con el monitoreo constante debido a que el agua que pasa por el dren está subiendo de nivel.— Sergio Chi Chi / Arnulfo Peraza Rodríguez / Julio Caamal Cuy / Martín Chac Bacab / Miguel Moo Góngora
