Los comerciantes no ven que las ventas mejoren
PROGRESO.— Con todo y que el frente frío número 27 ingresó a la península en las primeras horas de ayer, el puerto amaneció con sol y buen clima.
El clima soleado, de hecho, motivó que un buen número de personas visitara la playa desde temprano donde, al igual que el jueves y viernes, se instalaron camastros y sillas y mesas en las palapas para mayor comodidad de los visitantes.
En esta ocasión se pudo ver a más familia con niños, pero también turistas nacionales y extranjeros, que eran atajados por los vendedores ambulantes que a todo lo largo de la playa ofertaban frutas con chile, dulces, juguetes, playeras y sombreros.
Rita Hau, de Mérida, dijo que aprovechó la mañana soleada para visitar el puerto. “Ya tiene días que no veníamos, y mis hijos querían venir porque ven que ya se abrieron las playas”.
Al igual que Rita, José Burgos Ku se animó a visitar Progreso con su familia porque amaneció con sol. “Está agradable el sol, pero el aire como que está fresquecito”, dijo sin animarse aún a meterse al mar.
Para entonces ya había regular afluencia en la playa. Turistas consumiendo bajo las palapas, jóvenes corriendo en la orilla del mar, niños divirtiéndose en los juegos instalados en la arena, amigos tomándose fotos en las letras de Progreso…
Todos parecían pasarla bien, salvo los vendedores que, de nueva cuenta, reportaron que las ventas están muy bajas. Los mismos meseros de los restaurantes instalados a lo largo del malecón animaban a los paseantes a consumir.
Conforme pasaron las horas más personas arribaron a la playa para disfrutar el mar y pasear en el malecón, en cuya acera se instalaron varios puestos de recuerdos y también de artesanías.— IVAN CANUL EK
