Alitzel, de cuatro años, quien busca apoyo para recibir un implante coclear.
Alitzel, de cuatro años, quien busca apoyo para recibir un implante coclear.

Alitzel y su familia recaudan fondos para tener un implante coclear

MÉRIDA.- La pequeña Alitzel E. C., de 4 años y oriunda del municipio de Baca, fue diagnosticada con hipoacusia bilateral profunda desde los 10 meses de nacida, es decir, con sordera profunda. Con esta condición auditiva, la persona no oye nada de lo que se habla, salvo algunos ruidos fuertes – como ladridos, en su caso-, por lo que tiene que recurrir al lenguaje de señas, lectura de labios o a un implante coclear para poder entender y comunicarse.

Desde bebé, Ali ha acudido a terapias auditivas con la finalidad de mejorar la condición de su oído, pero estos esfuerzos no han sido suficientes para que ella pueda adquirir el lenguaje y poder comunicarse de manera verbal.

Arely Estrella Canto y su hija Alitzel

La Sra. Arely Estrella Canto, madre de la niña, comentó que criarla con esta condición ha sido difícil pues la comunicación fluida entre ellas no es posible. Ali puede leer los labios y comunicarse un poco mediante lenguaje de señas, sin embargo, no es suficiente para comunicarse del todo, afirma su madre.

Arely considera que “la parte socioemocional es donde más problemas le genera la discapacidad”. Esta discapacidad auditiva no le permite a la niña entablar relaciones sociales con otros niños, “cuando vamos al parque le cuesta acercarse a los niños”, señala su madre.

Ali requiere un implante coclear

Además, por la lejanía entre Baca y Mérida, Ali no tiene acceso a un kínder USAER. Su educación hasta ahora ha sido en escuela con personal no especializado en enseñar a niños con este tipo de discapacidad. “Cuando iba al preescolar, le costaba un poco entender el objetivo de algunas actividades que necesitan explicarse”, comentó.

Arely ha intentado por todos los medios posibles concretar la cirugía del implante coclear. Primero recurrió al IMSS para darle atención a la menor, sin embargo, esta institución no cubre esta cirugía.

Desde octubre de 2019, la madre de Ali inició el proceso necesario para llevar al cabo la cirugía con el servicio que ofrece el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), en ese entonces Seguro Popular. Cabe mencionar que Arely renunció a su derecho de seguridad social para poder tener acceso al protocolo para el implante coclear de esta última institución.

Uno de los carteles con los que Ali busca apoyo para su cirugía

Hasta marzo de 2020 dos estudios fueron realizados a la pequeña como parte del proceso previo a la cirugía, estos financiados completamente por la familia. Sin embargo, por la pandemia varios de los servicios del Insabi fueron suspendidos, incluido este tipo de cirugías.

En noviembre del año pasado la madre de Ali acudió de nuevo al Insabi para solicitar información sobre el estatus del proceso. Sin embargo, la respuesta que obtuvo no fue a favor. A pesar de que el expediente ya había sido enviado a CDMX, la institución aún no contaba con una respuesta sobre la fecha de la cirugía, pues no tenían información sobre la disponibilidad de los aparatos.

“Encontré ese proyecto y me quise arriesgar para tomarlo”

Tras la nula respuesta del Insabi, Arely encontró el Proyecto Gracias Por Escucharnos,  “un equipo multidisciplinario con la inquietud por atender con calidad y calidez a las personas con pérdida auditiva y quienes han apoyado a que niños y jóvenes vuelvan a escuchar”, según describen en su página de Facebook.

Este proyecto, dirigido por María Eugenia Ascencio Zamora, apoyará a la familia con la mitad de los gastos de la cirugía. Estos incluyen un implante coclear de última tecnología, citas médicas, estudios de protocolo, estudios preoperatorios, gastos de hospitalización, activación y calibraciones del implante, asesorías en terapias de lenguaje y acompañamiento psicológico.

 Sin embargo, el costo total es de 600 mil pesos. Disponen hasta el mes de junio para recaudar el dinero. Actualmente la familia de Ali no cuenta con los recursos suficientes para poder solventarlo. Por ello, Arely pide el apoyo con donativos para costear el implante. Así Ali gozaría de todas las posibilidades y ventajas que el habla y el escucha brindan.

El proceso dura varias semanas

La madre de Ali cuenta que el proceso inicia con la cita al otorrinolaringólogo, quien evalúa al paciente y lo canaliza con el especialista audiológico para realizar estudios de protocolo correspondientes. Al ser aprobado, el paciente será intervenido quirúrgicamente para ser implantado. 

El implante consta de 2 partes, la cirugía y la activación del procesador. A las 3 semanas de la cirugía se conecta la parte externa del implante coclear.

“Con ello ya podrá escuchar  pero se trata de un proceso paulatino, donde se va calibrando mes con mes el implante hasta que legue al límite y ya pueda escuchar. El proceso de calibración dura un año”, afirmó.

“Necesitamos el apoyo de todos para alcanzar la meta”

El que Ali aprenda a hablar va a eliminar muchas de las barreras que el medio le ha impuesto, considera su madre. Arely lo que más desea es que en un futuro su hija pueda ser independiente. “Al hablar ya va a comunicar mejor sus problemas, necesidades y va a mejorar sus relaciones sociales con los demás niños”, aseguró.

Arely no ha podido organizar muchas actividades para recaudar fondos debido a la pandemia. La madre de familia comentó que lo que ha podido hacer son rifas y bazares virtuales, además de recibir donativos.

Para estar al tanto de las actividades que se realizan para recaudar los fondos puedes seguir la página de Facebook Soy Ali, ¿Me ayudas a escuchar?

Para informes o donativos se puede llamar al 9913400818 ó al 9993872844.- Daniela Carrillo Bracamonte, estudiante del séptimo semestre de la licenciatura en Comunicación Social de la Uady


¿Qué es un implante coclear?

Se trata de un pequeño dispositivo electrónico que permite a las personas a escuchar. Este se implanta por medio de una cirugía y funciona de una manera diferente a un audífono. Actualmente existen varios tipos de implantes cocleares, sin embargo, en su mayoría, constan de varias partes similares, detalla el sitio MedlinePlus.

Una parte del dispositivo se implanta quirúrgicamente dentro del hueso temporal, que rodea el oído y consta de un estimulador-receptor, el cual acepta, decodifica y luego envía una señal eléctrica al cerebro.

La segunda parte del implante coclear es un dispositivo externo. Este está formado por un micrófono/receptor, un procesador de lenguaje y una antena. Esta parte del dispositivo recibe el sonido, lo convierte en una señal eléctrica y lo envía a la parte interna del implante coclear.

Este dispositivo no restablece la audición normal, pero esta herramienta permite procesar los sonidos y el lenguaje y transmitirlos al cerebro.

¿Cómo funciona?

El sitio web detalla que en un oído normal, las ondas de sonido hacen que el tímpano y luego los huesos del oído medio vibren. Esto envía una onda vibratoria al oído interno (cóclea). Estas ondas son convertidas luego en señales eléctricas, que se envían a lo largo del nervio auditivo hasta el cerebro.

A una persona sorda no le funciona el oído interno. Con el implante coclear se pretende reemplazar el funcionamiento del oído interno, transformando el sonido en energía eléctrica. Esta energía se puede usar luego para estimular el nervio coclear (el nervio de la audición), enviando señales “sonoras” al cerebro.

El sonido es captado por un micrófono que va colocado cerca del oído. Este sonido se envía a un procesador de lenguaje que en la mayoría de los casos va conectado al micrófono y se pone detrás del oído.

El sonido es analizado y convertido en señales eléctricas, las cuales son transmitidas a un receptor implantado quirúrgicamente detrás del oído. El receptor envía la señal a través de un alambre hasta el oído interno. Desde allí, los impulsos eléctricos se envían al cerebro.

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Jessica E. Ruiz Rubio es licenciada en Periodismo y maestra en Gestión de la Mercadotecnia. Comenzó su carrera periodística en 2004, año en que ingresó a Grupo Megamedia. Se especializa en trabajos especiales, análisis de tendencias digitales, temas locales y gestión de redes sociales.