PLAYAS DE YUCATÁN.- En el último día de vacaciones de Semana Santa, los turistas y locales no perdonaron la visita a las playas del puerto de Progreso y terminaron de forma anticipada el cierre de la playa del malecón, llenaron la franja costera de Chelem y también el playón de Chuburná.
Playas de Yucatán, repletas
Chelem y el playón estuvieron llenos porque abrieron durante este periodo vacacional. En Chelem se inundaron los pocos espacios de playa, incluso los tinglados de la orilla estuvieron ocupados con familias y grupos de amigos.
Evaden restricciones
En Progreso, a partir de las 3 de la tarde los paseantes que fueron al malecón tradicional e internacional no resistieron la tentación que generó la quietud del agua esmeralda, la blanca arena y la soledad de la extensa playa. En pequeños grupos entraron para caminar tímidamente en la arena, pero como nadie los expulsó decidieron bañarse al mar.
La dureza que demostró la policía municipal que vigiló en la mañana que todos respetaran las cintas amarillas en la entrada a la playa, se ablandó conforme pasaron las horas.
Los bañistas disfrutaron del mar, de la arena, de la agradable brisa marina y del día soleado que prevaleció durante la jornada dominical. Sin embargo, el ejemplo empezó a propagarse con rapidez.
Los restaurantes frente al mar del malecón tuvieron clientela regular, quizá algunos con el cupo completo permitido por la autoridad sanitaria, pero los que tuvieron mal día son los que están en las calles alternas porque los visitantes quisieron disfrutar la vista del mar.
Por su parte, los artesanos manifestaron su molestia por el cierre del malecón, pues reportaron que durante las dos semanas de vacaciones de Semana Santa no subieron sus ventas.
El extenso playón de Chuburná se convirtió en la mejor alternativa para los paseantes, quienes instalaron casas de campaña, autos y todo tipo de sombra. El ambiente estuvo alegre porque tres autos modificados pusieron su música a todo volumen.
Los ambulantes se concentraron en Chelem y el playón, lo que aminoró las necesidades de agua, bebidas y golosinas de los vacacionistas.
Alcoholímetro
Hasta las 5 de la tarde los bañistas continuaban en la playa, pero con temor debido a que a la salida del puerto de Chuburná se instaló un retén alcoholímetro.
El helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública sobrevoló las playas del puerto de Progreso como medida de seguridad, pero no influyó para que sacaran a la gente que terminó en forma anticipada el cierre de la playa del malecón, que seguramente esta semana volverá a concentrar a miles de paseantes por la ola de calor que prevalece en el estado.
