Jóvenes que asistieron a la práctica tocan el cocodrilo que sostiene el biólogo Jerónimo Domínguez Laso

En Yucatán nose acostumbra comer cocodrilo

VALLADOLID.— El consumo de carne de cocodrilo ha aumentado significativamente en el país, al grado que actualmente en más del 50% de los estados del país, incluyendo Campeche y Quintana Roo, muchas familias la consumen debido a su alto valor nutricional, ya que no tiene ningún tipo de químicos porque estos reptiles se alimentan de manera natural, manifestó el biólogo Jerónimo Domínguez Laso, responsable de la Conservación, Manejo y Aprovechamiento Sustentable de Flora y Fauna Silvestre (Comaffas), cuya sede está en el estado de Chiapas.

Lo anterior lo comentó en una entrevista realizada en el marco de un curso práctico que se llevó al cabo en el zoológico “Vallazoo”, propiedad de Gottold Beutelspacher.

Anteayer publicamos que los cursos teóricos se iniciaron anteayer en Tizimín y ayer se realizó la parte práctica en esta ciudad, la cual continuará hoy domingo en el zoológico La Reina, en la ciudad de los reyes.

En la actividad participan unos 20 jóvenes, de los cuales algunos son residentes de la carrera de Biología de varios estados como Guadalajara, Veracruz, Ciudad de México, Quintana Roo y Yucatán.

Domínguez Laso recordó que desde hace 26 años se dedica al cuidado y la conservación de animales silvestres, entre ellos el cocodrilo, y ha impartido cursos en varios lugares de México y del mundo.

Explicó que para poder comercializar la carne de cocodrilo es necesario cumplir con una serie de normas, como los permisos que expide la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), como que el comerciante deberá contar con una unidad o criadero que tenga la capacidad de contar con un excedente, como lo hay en varios estados, entre ellos Chiapas, en donde reside y cuenta con un negocio dedicado a la venta de la carne del reptil.

Comentó que en el caso de Campeche, se cuenta con varios criaderos y negocios que se dedican a la venta de la carne, que por cierto está muy cotizada, ya que el kilogramo se puede vender hasta en $1,000.

Falta concientización

En Tulum y Cozumel también hay negocios similares, pero en el caso de Yucatán, todavía falta concientización sobre el consumo de la carne de cocodrilo.

Incluso puso de ejemplo que hace muchos años no se acostumbraba comer la carne de conejo y ahora su consumo ya casi es común.

Ermilo Alcalá Kauil, biólogo del Tecnológico de Tizimín y quien participa en los cursos prácticos y teóricos, indicó que la falta de apoyo de las autoridades de los tres niveles de gobierno permite la depredación en algunos lugares de estos animales, debido a la falta de conocimiento de lo importante que en el ecosistema.

“La falta de conocimiento para tratar la vida silvestre deriva en la depredación, cuando se debe proteger y tenerle amor a los animales”, según expresó.

Axcel Cerón Luna, alumna de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México, manifestó que su carrera de bióloga representa tener un trato constante con los animales de todo tipo de especies.

Por cierto, Israel Cervantes Gutiérrez, encargado del proyecto “Tzimin Kah” (Lugar del Tapir), dijo que esa agrupación se encargó de traer a Domínguez Laso para impartir los cursos teóricos y prácticos en Tizimín y Valladolid.

En cuando a las actividades que se llevaron al cabo en esta ciudad, el grupo de jóvenes desayunó en el zoológico Vallazoo y luego armaron pértigas para aprender a ponérselas al saurio al que tomaron de la cola, controlaron para colocarle una cinta en las fauces y sacarlo de su hábitat para estudiar sus condiciones de salud.

Los cocodrilos que lograron manejar son pequeños y tienen unos cinco años de edad, pero también hicieron lo mismo con el legendario cocodrilo llamado “El Coyote”, que mide unos dos metros y medio de largo.— Juan Antonio Osorio Osorno

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán