Revisiones más minuciosas en los aretes de reses
TIZIMÍN.— Personal de la dirección de Sanidad Pecuaria de la Secretaría de Desarrollo Rural ha intensificado en la zona las inspecciones en la subasta ganadera con el fin prevenir el abigeato y que persista una trazabilidad de los animales.
Esta actividad que llama la atención de propios y extraños ha sorprendido a los productores del oriente pues en las últimas dos semanas se han expuesto a inspecciones minuciosas de los aretes Siniiga (Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado).
Como es costumbre, cada jueves es de subasta ganadera en Tizimín, llegan productores del interior del Estado e incluso del vecino estado de Quintana Roo no solo para la venta de ganado, sino para la compra de grandes volúmenes.
En su segunda semana consecutiva por el oriente, los inspectores pecuarios estuvieron revisando que las guías en la documentación concuerden con los aretes Sinniga que portan los animales que ingresan.
A varios no les permitían el acceso porque el número de sus aretes no correspondían con sus papeles y otros tenían errores en el sexo del animal, de modo que los mandaban a la ventanilla de sus asociaciones ganaderas para realizar las correcciones, y aunque algunos retornaban otros no volvían.
Los empleados de la Seder incluso subieron a las camionetas para constatar cada una de las piezas de los bovinos.
Además advirtieron que a partir de ahora será permanente su estancia por la zona pues son las indicaciones que tienen no solo para el oriente, sino para todo el Estado
Moisés Martín Sima, coordinador del departamento de desarrollo de sanidad pecuaria y movilización dice que lo primero que verifican es que los animales porten el arete y coincidan con la guía
“La intención es evitar el reciclaje de aretes porque hay que se caen y se extravían o animales que matan en rastros y no falta quien se quieren pasar de abusado, los abren, los venden en 100 pesos cuando realmente cuesta 40 pesos y así comienzan a traficar con aretes”.
Señala que con las inspecciones se logra evitar los abigeatos porque pueden tener el animal una vez hurtado y ponerle el arete aunque no corresponda.
Precisa que una vez teniendo el arete se busca que exista esa trazabilidad es decir seguirle el rastro a un animal desde que nace hasta que llega al matadero porque es la vida completa del animal.
Según dijo desde hace seis meses que comenzaron a salir a campo y hace 15 días que están frecuentando en Tizimín.
“La primera salida fue de invitación a los ganaderos, con exhortos, pero hoy ya venimos más recios porque se supone que se les dio la oportunidad de que vayan a corregir. Ahora, si de plano no está bien la documentación, no ingresa a la subasta” expresa.
A las revisiones también se sumó Dámaso Pech Uc, oficial estatal para la movilización agropecuaria, quien estuvo tomando fotografías de todo el animal que entraba al sitio.— WENDY UCÁN CHAN
