Dedicó su vida a cantar a la Virgen y en las misas
TETIZ.— Ayer viernes, a la edad de 61 años y después de una breve dolencia falleció el señor Juan Chan, quien nació el 24 de junio de 1960 en esta comunidad y era conocido como Juanito.
Su amigo Élmer Pérez recordó que, gracias a un familiar que le regaló una guitarra a Juanito cuando era adolescente, él adquirió el gusto por la música y aprendió a tocar la guitarra, el órgano y otros instrumentos y, con los años, se hizo muy conocido en varios lugares.
También recordó que Juanito aprendió a tocar el órgano gracias a que el padre Fernando Escobar le permitió practicar en la iglesia de San Bernardino de Siena.
Juanito, poco a poco, llegó a dominar el órgano y fue quien amenizaba todas las misas hasta el año pasado.
“Fue tanto su amor por la música y a la Virgencita de Tetiz, que dedicó su vida a tocar en todas las misas”, expresó Élmer Pérez.
“También apoyó durante mucho tiempo tocando las misas de los domingos en la iglesia de San Francisco de Asís en Hunucmá y fue acompañante en los conciertos carismáticos del padre Álvaro Carrillo Lugo, así como en las parroquias de los fraccionamientos meridanos Pacabtún y Juan Pablo II, donde hoy está el padre Álvaro.
“Él fue quien dio vida musical a los cantos tradicionales para acompañar el rosario y la novena del Divino Niño Jesús y a un gran número de casetes y discos compactos con canciones a Dios y a la Virgen, que acompañó con su música”, dijo.
“El padre Álvaro hizo una gran conexión con Juanito, ya que a ambos les fascinaban los cantos alegres y de renovación, junto con un coro de hombres y mujeres que entonaban cantos de alabanza y sanación del Espíritu Santo”, rememoró.
“Siempre lo recordaremos como una persona muy alegre y amable con todos”.
Juan Chan se casó con la hoy extinta Reyna Epifanía, con quien tuvo cinco hijos: Rolando, Carlos, Ana Gabriela, José y Jorge.
Fue velado en su casa y sepultado ayer en esta villa.— María Inés Castilla Quintal
