TIZIMÍN.— Antes de vencerse el plazo de un juicio laboral a favor de un grupo de taxistas, el sindicato Félix Rosado Iturralde se ampara y su apoderado legal advierte que ese laudo “se les va a caer pues está hecho con alfileres”.

Todavía hace un par de semanas, choferes del volante anunciaron junto con su abogado Filiberto Arjona Canul que habían ganado el juicio de una demanda laboral interpuesta en el 2018 contra el Iturralde y por lo tanto les debían pagar 7 millones de pesos.

Ayer se vencía el plazo para ingresar el recurso de amparo por parte de los demandados, misma que realizaron en la Junta Especial número 5 de la Local de Conciliación y Arbitraje en Valladolid.

Previo a ello, el líder sindical, Severo Avilés, y su asesor legal, Lincoln Palma Rodríguez, dieron su postura sobre el proceso legal en curso.

El abogado del sindicato explicó que hay ciertas precisiones que necesitan dar a conocer para evitar más confusiones, pues a los taxistas que demandan los tienen mal asesorados.

“Han sido calentados por algún abogado que no tiene la ética o el conocimiento, porque les vendió la idea de que eran trabajadores cuando eran socios, no tenían el carácter de empleados, no existe una relación obrero-patronal porque eran parte del sindicato”.

Según Palma Rodríguez en las pruebas de confesión que se les hace a algunos actores que acudieron a la junta especial durante el proceso se dan situaciones que demuestran que no eran empleados porque admiten que no tenían un sueldo, que pagaban fianza, tenían descuento de cuotas sindicales y que agarraban hasta comisiones.

“La Ley Federal de Trabajo dice que para que se dé un nexo laboral tiene que haber subordinación, horario, salario, son muchos elementos para que haya el nexo y no se cumple con ninguno en este caso”.

Incluso el abogado señaló que es extraño que se haya emitido ese laudo en la Junta Especial, “da que pensar” pues pareciera que sorprendieron a la nueva licenciada a cargo por su auxiliar cuando lo emitió pues no se analizó.

“Ahora nosotros estamos yendo a presentar el amparo ante la junta en Valladolid, luego a la junta de conciliación le corresponderá notificarle a la otra parte y mandar el expediente junto con el amparo a Mérida para que lo resuelva el Tribunal Colegiado en materia de trabajo.

“Van a revisar el laudo y a determinar si lo confirman o lo revocan pero es muy probable que el colegiado lo revierta”.

“Además, en la demanda de los operadores piden una prestación: que se les otorgue una concesión o placas para que puedan trabajar, pero eso es una facultad que le corresponde al gobierno estatal, ¿como puede un actor en demanda pedirle a su patrón prestaciones imposibles?”.

“Ese laudo está con alfileres se va a caer porque se hizo con las patas; yo creo que ni siquiera la presidenta de la junta tiene conocimiento porque está muy sospechoso y lo delicado es que los socios ya están echando las campanas al vuelo y sienten que tienen en su bolsa el dinero y no es así, por que la Junta de Conciliación no es quien tiene la última palabra hay una autoridad superior en este caso el Tribunal Colegiado que es a quien nosotros estamos pidiendo que revise porque hay violaciones e inconsistencias”.

Incluso dice que “este proceso que viene llevará más de 3 años y los choferes creen que mañana cobrarán el dinero”.

Según el abogado además le están pidiendo a la Junta Especial la suspensión de la ejecución del laudo.

Severo Avilés señaló que solo están confiando en la asesoría de su asesor legal y recordó que los taxistas eran comisionistas no tenían sueldo y nunca se les despidió, sino que ellos se fueron, “la ley nos favorece porque es precisa, clara y justa” expresó.— WENDY UCÁN CHAN

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