VALLADOLID.— Cada vez son más irregularidades y actos de corrupción detectados entre los guías de turistas de la zona arqueológica de Chichén Itzá, pues ahora se dice que compran incluso los cursos de actualización que deben recibir cada dos años, a fin de no asistir y luego reciban la renovación de sus credenciales sin problema.

Los conflictos en Chichén Itzá se complicaron porque el director de la zona arqueológica, Marco Antonio Santos Ramírez, expulsó a cuando menos cuatro guías profesionales que prestaban su servicio en el interior del lugar, con el argumento que el amparo que promovieron tiene muchos errores y por lo tanto no es válido.

Ahora están saliendo a relucir otras irregularidades, además de la compra de las licencias que acreditan a los guías de turistas “patito”, en la que se vieron involucrados funcionarios públicos de la Secretaría de Turismo del gobierno federal y de la Secretaría de Fomento Turístico del Estado.

Cursos de actualización a guías de turistas

Los guías de turistas explican que cada dos años reciben cursos de actualización, que tienen una duración de 40 horas en promedio, para renovar las credenciales.

La Sectur promueve los talleres, pero son impartidos por el gobierno estatal, como una manera de coordinación entre ambas dependencias.

Sin embargo, la mayoría de las veces los guías pagan hasta $10,000 a los funcionarios de la Sectur para que no asistan a los cursos de actualización y luego se envía una lista a la dependencia federal de los nombres de quiénes pagan para que después reciban las nuevas credenciales.

Ante esta situación, los guías de turistas “patito” siguen sin aprender nada, mucho menos se actualizan, de modo que la estafa a los visitantes continúa, en tanto no se lleve al cabo una verdadera investigación.

Inspectores de la Sefotur acuden a la zona arqueológica a inspeccionar el movimiento, pero solo revisan fechas de caducidad de las credenciales, así que no investigan ni realizan pruebas para detectar anomalías.

Las autoridades han dicho que realizarán una investigación, pero a casi un mes de la denuncia de irregularidades nadie se ha acercado a la zona a realizar una indagatoria.— Juan Antonio Osorio Osorno

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