ESTADOS UNIDOS.- Un grupo de científicos hallaron el fósil de un dinosaurio que habría muerto el día en que cayó en Chicxulub el asteroide que los extinguió.
De acuerdo a The Guardian, se halló una pata perfectamente conservada, donde incluso se aprecian restos de la piel del animal. Los investigadores fecharon el resto con una antigüedad de 66 millones de años. La vinculación de este resto con el asteroide que cayó en la Península de Yucatán se debe a que se encontraron escombros del impacto.
Phillip Manning, profesor de historia natural de la Universidad de Manchester, informó que los restos encontrados en Dakota del Norte eran del muslo de un dinosaurio.

El hallazgo quedó documentado por la BBC, que lanzará la cinta con el nombre de Dinosaurs: The Final Day, con Sir David Attenborough. Los especialistas también encontraron restos de peces que probablemente respiraron restos del impacto del asteroide.
Robert DePalma, estudiante de posgrado de la Universidad de Manchester que dirige la excavación de Dakota, dijo: “Tenemos tantos detalles en este sitio que nos dicen lo que sucedió momento a momento, es casi como verlo en una película. Miras la columna de roca, miras los fósiles allí, y te lleva de vuelta a ese día”.
¿Dónde cayó el asteroide que mató a los dinosaurios?
Ahora se acepta ampliamente que una roca espacial de aproximadamente 12 kilómetros de ancho golpeó nuestro planeta y causó la última extinción masiva.
El sitio de impacto fue identificado en el Golfo de México, frente a Chicxulub. Eso está a unos 3.000 kilómetros de Tanis, pero tal fue la energía del evento que su devastación se sintió por todas partes. El yacimiento de Dakota del Norte es un revoltijo caótico.
Los restos de animales y plantas parecen haber sido arrollados en un vertedero de sedimentos por olas de agua de río provocadas por inimaginables temblores de tierra. Los organismos acuáticos se mezclan con las criaturas terrestres.
Iridio en Chicxulub, prueba de que un meteorito extinguió a los dinosaurios
El hallazgo en el cráter de Chicxulub de polvo de iridio, un metal más presente en meteoritos que en la Tierra, es la prueba definitiva de que la extinción del Cretáceo, en la que desaparecieron los dinosaurios, estuvo vinculada al impacto de un cuerpo extraterrestre, según un estudio.
En un comunicado, el Museo de Ciencias Naturales de Viena, detalló que este hallazgo es la “pieza final en el puzle” del descubrimiento hace cuarenta años de las trazas de meteoritos que llevaron a la conclusión de que la llamada extinción masiva del Cretácico-Paleógeno estuvo vinculada al impacto de un meteorito.
En la nota se explica que en 2016 un grupo internacional de científicos perforó las colinas que rodean el cráter de Chicxulub, donde, conforme a una de las teorías sobre la desaparición de los dinosaurios, impactó el meteorito que causó una extinción masiva hace 66 millones de años.
El análisis del material extraído, realizado en cuatro laboratorios, mostró que la concentración más alta de iridio estaba en sedimentos ricos en arcilla que cubren esas colinas.
El polvo del meteorito permaneció suspendido en la atmósfera terrestre durante muchos años tras el impacto y cayó al cráter décadas después.
