PROGRESO.- Carlos Octavio R., de 20 años de edad, es el joven que aparece en el vídeo captado por cámaras de seguridad en Progreso, donde presuntamente se puede ver a dos agentes de la policía del puerto recibir un “sospechoso” paquete, que muchos señalaron como un pago por “derecho de piso”.
Usando su derecho de réplica, Carlos Octavio contactó a este medio de comunicación, al que recibió en la casa de sus padres que también funciona como lonchería, y se ubica en la calle 88 entre 37 y 39 de este puerto.
En dicho lugar, mientras los padres del joven cocinaban y el esperaba pedidos para entregar, se dieron a bien a aclarar la situación que se deja ver en el vídeo, pues Carlos Octavio confiesa que se sintió preocupado al identificarse en el mismo, por lo que de inmediato le dijo a sus progenitores, quienes le pidieron aclarar la situación.
¿Qué era el paquete entregado a la Policía de Progreso?
Aprovechando este espacio, Carlos Octavio indicó que el vídeo fue captado el miércoles pasado sobre la misma calle de su casa, en la 88 entre 39-B y 41, hasta donde se dirigió a entregar un pedido a los agentes policiales, pues de acuerdo a su madre desde hace muchos años que los elementos de la Policía Municipal de Progreso son sus clientes.
Recientemente, cuenta, la Policía Ecológica también comenzó a comprarles, así que ha sido común los encargos de integrantes de esta corporación.

Algo que llamó la atención del vídeo en cuestión, fue el hecho de que a Carlos Octavio se le ve dando dinero a los agentes, lo que generó las especulaciones sobre el presunto pago “de piso”.
El joven aclara que, efectivamente, entregó un dinero a los agentes que era el cambio (vuelto) de su compra, pues el agente habría pagado con un billete de denominación alta, por los que sacó de su mochila el dinero necesario para darle “el vuelto”. Justamente ese intercambio, dice, fue lo que circuló en redes sociales.
Vecinos de la zona confirmaron la versión, pues han sido testigos de como en muchas ocasiones y de manera constante se detienen patrullas en el predio para recoger sus órdenes de comida.

La familia aseguró que esperan que esta situación quede aclarada, pues temen de que alguien confunda al joven con algún narcomenudista y le pueda pasar salgo, aseguran que el joven es trabajador y no está metido en malos pasos.
