VALLADOLID.— Empresarios del centro de la ciudad recordaron que el alcalde Alfredo Fernández Arceo no ha cumplido con la adquisición de cuando menos tres camiones recolectores compactadores de basura, como ofreció el pasado junio durante una reunión, en la que justificó el incremento de las tarifas de la recoja de desperdicios, expresó Alfonso Rivero Flores, presidente de los Prestadores de Servicios Turísticos en el Centro Histórico de la ciudad.

Rivero Flores explicó que hace unos meses varios líderes empresariales se reunieron con el primer edil para analizar el incremento del precio de la recoja de basura que se pretendía cobrar en su momento, pues los empresarios consideraban que no se justificaba.

En respuesta, Fernández Arceo ofreció en junio pasado que compraría dos camiones compactadores y recolectores de basura.

Sin embargo, casi cuatro meses de haberse cumplido el plazo el primer edil no cumplió con su ofrecimiento, a pesar que todos los comercios pagan las cuotas que se impusieron.

En su caso, Rivero Flores dijo que paga alrededor de 9,000 pesos anualmente.

Agregó que hay quienes pagan poco menos o más, dependiendo del tipo de negocio o giro que sea y de la cantidad de basura que se genere en su expendio.

Comentó que su negocio saca alrededor de ocho bolsas todos los días, pero hay otros que generan menos.

El líder de los comerciantes del centro hizo un recordatorio al alcalde para que cumpla con el ofrecimiento que hizo.

Del mismo modo, Rivero Flores indicó que sabe de una empresa particular que ofreció al Ayuntamiento que le concesionen el basurero municipal para los próximos 25 años, para que ellos aprovechen los desperdicios que se generan en la ciudad, instalando en el tiradero una planta recicladora.

Él consideró que es un buen proyecto para la ciudad y que las autoridades deberían analizarlo porque, según sabe, la Comuna se ahorraría recursos.

Hace poco más de un mes publicamos que una empresa particular pretende instalar una planta recicladora en el basurero municipal para producir fertilizantes y diésel, entre otras cosas.

El Ayuntamiento no aportaría ningún peso e, incluso, los pepenadores se convertirían en empleados de la empresa y tendrían prestaciones de ley.

El plan ya fue expuesto a las autoridades municipales, pero, según se sabe, todavía no se define nada al respecto.— J.A.O.O.