PROGRESO.— La Comisión de Derechos Humanos de Yucatán (Codhey) no ha recibido queja alguna sobre el caso de Roberto Lanz Hernández, vecino de Progreso que el 4 de diciembre pasado fue lesionado gravemente al ser detenido por policías municipales en el retén con alcoholímetro de la salida del puerto hacia Mérida.
Sin embargo, la Codhey informó que atraerá el caso e iniciarán una investigación de oficio. Indicó que solicitará informes a la Policía para conocer el caso, intervenir y hacer recomendaciones.
Precisó que hasta ayer jueves no se había presentado una queja ante la Codhey.
Tampoco hay opinión del Ayuntamiento sobre el caso de Lanz Hernández. Se solicitó al departamento de Comunicación Social la postura de la Comuna y si investigan el caso de presunta brutalidad policíaca, pero no hubo respuesta gubernamental.
Hoy jueves se cumplen 11 días de que Roberto Lanz, de 38 años de edad y vecino de la calle 99 con 58 del fraccionamiento Ciénaga 2000 Oriente, fue golpeado por policías el domingo 4.
Desde ese domingo está en coma e intubado y empeora. Anteayer, el informe médico que recibió la familia fue que Roberto tiene muerte cerebral y vida vegetativa.
Roberto Lanz está internado en el hospital Agustín O’Horán desde el domingo 4 de diciembre pasado.
Tragedia, tras un paseo
Ese domingo, Roberto y varios familiares estuvieron en el playón poniente de Progreso y a las 4 de la tarde retornaron a su casa. Él, al volante de su camioneta, pasó el mencionado retén.
Pero su pariente visitante que guiaba un taxi con placas de Playa del Carmen fue detenido porque, según los policías, un ebrio guiaba y el taxista cambió de lugar con él antes del retén.
Roberto regresó y pidió con insistencia que le hagan la prueba de alcoholímetro a su pariente; cuando vio que también lo iban a detener, corrió pero los policías lo derribaron y, ya en el suelo, lo patearon hasta que vieron que sangraba y convulsionaba, según los familiares.
Debido a su estado grave, Roberto no puede ser llevado del O’Horán al Hospital de Alta Especialidad, pues lo tendrían que desconectar del ventilador que respira por él y eso podría resultar ser fatal, informó su hermana Virginia, quien a diario lo visita.
