VALLADOLID.— El mal tiempo que prevaleció durante el domingo de Navidad y ayer lunes, prácticamente mantuvo paralizadas parciamente las actividades, incluso se observó poca gente en las calles y entre los más afectados están los artesanos que participan en el tianguis artesanal en el parque principal.
El mal tiempo derivado de un frente frío trajo una constante llovizna que por ratos arreciaba y no dejó de caer durante todo el día y la noche, por lo que la gente se mantuvo en sus casas.
Normalmente el 25 de diciembre es de poca actividad, y se observan calles semivacías y negocios cerrados, pero la lluvia empeoró la situación, ya que a muy poca gente se observó en la calle, y los que salieron lo hicieron por necesidad, pero la mayoría se mantuvo encerrada en sus casas celebrando la Navidad.
La lluvia vino acompañada por algunas ráfagas de aire frío, pero no hubo reporte de algún incidente que haya ocasionado el viento, pues solo movía las ramas de algunos árboles pequeños, lo cual continuó hasta por la noche del domingo.
En horas de la madrugada del lunes se detuvo un rato la lluvia, pero alrededor de las 7 a.m. se reanudó el “chipi- chipi” y así continuó hasta por la tarde de ayer, lo que afectó ayer también las actividades cotidianas.
Vendedores semifijos y ambulantes prolongaron su descanso, ya que no salieron a las calles a ofrecer su producto como de costumbre, y es probable que se prolongue hasta hoy martes.
Los más afectados, fueron los artesanos que participan en el tianguis artesanal en el parque principal, pues durante el domingo y ayer lunes no vendieron nada, pues ni siquiera llegaron turistas y los que están hospedados en los hoteles no pudieron salir a pasear.
Los artesanos tenían la esperanza de vender el pasado fin de semana, solo el sábado lograron tener algunas ventas, pero domingo y lunes la situación fue difícil, incluso varios de ellos no abrieron sus locales, pues consideraron que no tenía caso, debido a que no habían visitantes en el centro de la ciudad.— Juan Antonio Osorio Osorno
