VALLADOLID.— Los trabajos en una parte del cuarto tramo del proyecto del Tren Maya (Izamal-Cancún) que está en territorio de Quintana Roo están atrasados porque ni siquiera se ha destruido uno de los cuerpos de la carretera de cuota, donde se supone que se construirán los cuatro carriles de la vía, informaron conductores.
Tomando como punto medio esta ciudad en el tramo que se dirige hacia Mérida, la construcción de los cuatro carriles se realiza por tramos, es decir, en algunas partes todavía se está nivelando la vía que se destruyó, en otras hay terraplén, y en algunas pequeñas partes ya se le aplicó la carpeta asfáltica.
Este tipo de trabajos se puede observar, según los que han viajado desde Cancún hacia Mérida, cerca del entronque con la vía que va a Kantunil.
Sin embargo, en la parte que conduce hacia Cancún los trabajos llegan hasta el kilómetro 200, cerca de donde operaba la caseta de cobro.
Sin embargo, más hacia el destino turístico, es decir en territorio de Quintana Roo, el atraso de la obra es mucho más notorio.
De acuerdo con testimonios de conductores de vehículos, en varias partes del tramo de Xcán hasta El Tintal no se han destruido los cuerpos de la vía de cuota y es justamente donde el tránsito es mucho más rápido.
Los conductores ven un tramo libre y aumentan la velocidad para recuperar el tiempo perdido en los tramos por donde está la obra, pero de repente frenan porque sigue un tramo en construcción y así tienen que circular en toda la vía hasta llegar a Cancún.
Por cierto, en cada determinado tramo la empresa constructora Ingenieros Civiles y Asociados (ICA), que está a cargo del tramo cuatro de la obra, tiene centros de distribución de material.
En el caso de Valladolid, el centro de distribución se encuentra justo bajando el puente que cruza la vía de cuota y conduce hacia la ciudad de Tizimín.
Del mismo modo, bajando el puente de la carretera que conduce al Cedral, que se dirige a Kantunilkín, Quintana Roo, hay otro centro en donde decenas de camiones de volteo entran a cargar material blanco para llevar a los diversos tramos.
Lo anterior representa un peligro en el lugar, debido a la frecuente circulación de vehículos pesados.
Se averiguó que la gente que trabaja en esos tramos fue reclutada en Solferino, San Ángel, San Pedro, Kantunilkín, todas comunidades de Quintana Roo.
Personal de la constructora traslada a los trabajadores en los autobuses de la empresa.— Juan Antonio Osorio Osorno
